COP16/CMP6

Cancún fue la sede de la llamada COP16/CMP6, o sea la 16ª edición de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP) y la 6ª Conferencia de las Partes, que actúa como reunión de las Partes en el Protocolo de Kyoto (CMP).

China y Japón fueron el centro de atención. Los chinos porque hicieron público su compromiso de reducir drásticamente los gases contaminantes; los japoneses porque evadieron el compromiso del Protocolo de Kyoto al ratificar que no suscribirán el acuerdo.

Y en medio de este escenario de reflexión sobre cambio climático, nuestro famoso centro turístico Cancún se encuentra rodeado de basura, porque tiene un problema de recolección y disposición de materiales sólidos. No tienen basureros que no afecten los mantos acuíferos subterráneos, los que han tenido están al tope de su capacidad. La región cuenta con una red de mantos acuíferos de agua dulce, y si la basura se tira en cualquier zona abierta, se corre el riesgo de contaminar una gran red de agua dulce que abarca toda la península de Yucatán, no sólo Cancún.

Al igual que Cancún, en todo México, donde volteemos a ver está llenó de basura; los periódicos nos exponen el eterno problema de los tiraderos, seguimos debatiendo lo mismo, mientras en varias partes del mundo ya utilizan las plantas generadoras de energía a partir de la basura.

Por ejemplo, en Japón, entre los pueblos de Mihama y Mikata, inició su operación en el 2002 la planta de Hitachi. Esta puede procesar hasta 24 toneladas diarias de desechos municipales sólidos y dos toneladas de lodo (aguas residuales tratadas). Se aprovecha su calor tanto para generar electricidad como para abastecer un parque industrial cercano. A su vez, la planta en Utashinai, que también se inauguró en el año 2002, procesa actualmente 300 toneladas diarias de desechos municipales sólidos y genera 7,9 MWh de electricidad, de los cuales 4,3 MWh se venden a la red eléctrica.

En Israel, está cerca de entrar en operación comercial una instalación similar. En Atlanta, Estados Unidos, se está fabricando una planta que procesará hasta 1000 toneladas diarias de basura y generará 67 MWh diarios, 33 MWh de los cuales serán de generación neta. El costo de la planta se estima entre 60 y 100 millones de dólares.

En Colombia, la basura (incluida las heces humanas) envenena a diario el país. Como parte de la solución, la empresa sueca Skyllermark construirá una planta de generación de energía eléctrica a partir de la basura, en el cerro de la Popa (Cartagena), y otra en Soacha. Suecia es otro país (un poco mayor que Bogotá) que aprovecha los desperdicios que generan sus nueve millones de habitantes, y este empuje es consecuencia de que la Unión Europea tiene estricta legislación medioambiental y es ilegal exportar basura a otros países.

Al sur de Berlín, Alemania, en los supermercados Real, los clientes acuden a una sala especial con varias máquinas para devolver envases vacíos de cerveza, agua y refrescos, los introducen en una abertura y a cambio reciben un ticket por 0.25 euros, el cual pueden canjear por dinero. ¿Se pueden imaginar algo parecido en México?