Coronavirus no detiene a la Far Alonso Ballet

La Far Alonso Ballet Company, ubicada en la Ciudad de México, es una compañía joven e independiente dedicada a la danza clásica; sin embargo, se ha visto afectada por la pandemia de covid-19.

En entrevista el director Far Alonso, compartió que la presencia del virus ha afectado bastante el cuerpo de ballet, luego de que se interrumpiera la temporada de La Bella Durmiente y se cancelaran las funciones programadas para el resto del año.

“Se cancelaron las funciones, entonces no tenemos ingresos. Somos bailarines ‘freelancers’, principalmente nos afectó, tanto al teatro con el que trabajamos como a la compañía”, comentó.

Para el 16 de marzo, el director, tomó la decisión de cancelar las clases y enviar al cuerpo de ballet a entrenamiento en casa. Días después, el gobierno de México declaró emergencia sanitaria.

Pese a esto, los bailarines de la Far Alonso Ballet Company no han desaprovechado el confinamiento, pues han encontrado en esto la oportunidad de adaptarse al entrenamiento en casa y tomar clases de diferentes partes del mundo que son transmitidas vía redes sociales.

“Para nosotros fue fuerte, porque teníamos toda la programación del año hecha. Representaba trabajo seguro todo el año, entonces nos afectó a todos como compañía”, dijo Cecilia Sánchez, bailarina de Far Alonso Ballet Company.

Los bailarines deben entrenar diariamente para mantener el acondicionamiento físico que la disciplina demanda; sin embargo, existen obstáculos que impiden un adecuado entrenamiento, como no tener barras de ballet ni un piso adecuado en casa.

Sin embargo, la bailarina ha aprovechado el confinamiento para tomar clases de otras partes del mundo, ya que la pandemia por coronavirus ha abierto la posibilidad de que grandes compañías den clases online de manera gratuita.

Sergio Nájera, integrante del cuerpo de ballet de la compañía, comenta que entre las primeras cosas que pensó al ser enviado a casa, fue la preocupación del cómo se iba a entrenar, porque en casa no se tiene el espacio adecuado para realizar una clase completa. Pese a esto, el bailarín no encontró excusas para continuar con su entrenamiento.

Para Gerardo Norberto Trujillo, otro miembro de la compañía, la decisión de entrenarse en casa fue difícil, sin embargo, toma en cuenta que la compañía asumió su responsabilidad y tomó medidas preventivas ante la emergencia sanitaria.