Corto mexicano explora el espacio

La mesósfera, ubicada a 80 kilómetros de la superficie planetaria, a la que solo pueden llegar cohetes espaciales y en la cual se puede ver la división entre la luz terráquea y la oscuridad infinita, se ha convertido en set del cine mexicano.

Mediante la más avanzada tecnología, el cortometraje Ground control, que se espera pronto comience recorrido festivalero, logró tener tomas de la zona para incluirlas en la historia sobre un astronauta fallido que parece tener una nueva oportunidad. La compañía regiomontana Wha Production realizó una alianza con la empresa de video aeroespacial Bxpace para lograr el objetivo y verse el resultado a lo largo de 60 segundos, en una producción de 16 minutos.

Werner Heinze Amador, codirector de la historia, explica que es un concepto que comenzó su preparación hace tres años. “Desde un principio quisimos hacer algo con temática espacial. La idea inicial era hacer las tomas con pantalla verde, lo tradicional, pero por razones del destino dimos con una agencia de video espacial en Monterrey. Nos acercamos a ellos, creyeron en la historia y fuimos armando todo”, dice.

El material fue grabado tras el lanzamiento de un módulo en un globo de helio con cámara integrada, que alcanzó gran altitud antes de descender con paracaídas y un GPS, mediante el cual fue recuperado. Solo algunos minutos de la película transcurren en el espacio (después del segundo acto), ya que la logística era compleja.

En un principio pensaron usar pantalla verde, pero al salir en búsqueda de patrocinios, contactaron con Bxpace la cual creyó en el proyecto. La filmación espacial requirió ajustarse a protocolos técnicos y condiciones de la empresa aeroespacial, realizándose cerca de la frontera por condiciones ambientales y evitar interferencias.

Ciencia ficción y drama

Ground control ya inició su recorrido en festivales. Aborda la historia de Isaac, un astronauta al borde del retiro. Aferrado a sus sueños fallidos, revela durante las sesiones con su psicóloga, un recuerdo de su pasado que lo atormenta a través de pesadillas y visiones cósmicas.

Hace tres años que Wha Productions trabaja en el proyecto, que “desafía los límites del cine mexicano tradicional, apostando por una narrativa íntima, universal y emocionalmente profunda”, indica el sitio en internet de Ground control. “Queremos ser un parteaguas: en México se consume ciencia ficción, pero rara vez nos atrevemos a producirla”, dijo Werner Heinze Amador.