Cortos mexicanos inundan Cannes

En lo que se refiere al cine mexicano, se podría decir que este es el año de los cortometrajes en el Festival de Cannes. No solo está Luz nocturna, de Kim Torres en la Sección Oficial; la coproducción mexicana con la mirada de Mel Nocetti que compite por la Palma de Oro, también la pieza Azul Naranja, de la directora Claudia Quijas, en el Short Film Corner, y los cortometrajes provenientes del Festival de Cine de Morelia, que tienen un espacio privilegiado en la Semana de la Crítica.

En la sección paralela del Festival fueron descubiertos Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu, recordó Daniela Michel en la presentación de sala Miramar. “Siempre le estaremos agradecidos a la Semana de la Crítica con la que tenemos una amistad desde 2003 y en donde desde 2005 hemos estado enseñando los cortometrajes de Morelia. Esta sección que ha cambiado la historia del cine mexicano”, aseguró la directora del FICM.

Fueron cuatro los cortometrajes proyectados: Al motociclista no le cabe la felicidad en el traje (director Gabriel Herrera), Llueve (directoras Magali Rocha Donadieu y Carolina Corral Paredes), Mi edad, la tuya y la edad del mundo (Fernanda Tovar) y El sueño más largo que recuerdo (director Carlos Lenin). Solo las mujeres directoras pudieron estar presentes en Cannes.

Para Carolina Corral, “fue una gran sorpresa estar aquí porque no nos lo esperábamos, pues no fuimos ganadoras en Morelia entonces que nos eligieran para venir fue una oportunidad maravillosa pero también mucha responsabilidad por el tema que traemos”.

A Cannes no llegan exactamente los cortos ganadores del Festival michoacano sino que la Semana de la Crítica hace su propia selección. El tema al que se refería la codirectora también es crucial pues es una animación que habla de las fosas comunes y la complicidad del Estado en las desapariciones.

Del Toro afirmó aquí que las voces más fuertes del cine mexicano vienen de las mujeres y este es un ejemplo. Las realizadoras afirmaron que este movimiento es posible “porque se ha abierto la valentía y la seguridad de las mujeres en un momento donde nos sentimos un poco más seguras de hablar”, reafirmó Rocha.

Tovar dedicó su cortometraje a su familia, en especial a sus abuelos, al estar inspirado en ellos.