Crean cuentos para promoción de la salud

Crean cuentos para promoción de la salud

Alumnos que estudian la licenciatura en Enfermería en el Instituto Superior de Estudios de Enfermería del Estado de Chiapas (Iseeech) crearon una serie de cuentos sobre la salud bucal, dando pie a la publicación del libro Cuentos infantiles para la promoción de la salud vol. 3.

Dicho material será presentado este jueves a las 10:45 en el auditorio de la citada escuela, informó Carlos Marroquín, titular de la materia de Lectura y Redacción.

El libro se divide en siete cuentos ilustrados por los estudiantes del Nivel Técnico en Enfermería del Iseeech, en los que abordan el tema de la higiene bucal, desarrollando los siguientes apartados: material de cepillado, técnica de cepillado, causas y consecuencias, caries, visita al dentista entre otros temas.

Sobre esta actividad, Carlos Marroquín afirma que el presente volumen se realizó como parte de la formación que tienen los estudiantes de enfermería a través de la materia de Lectura y Redacción que él imparte. De esta manera, los alumnos experimentan nuevas formas de promover la salud, en este caso, mediante la literatura.

Los cuentos, que fueron creados e ilustrados por los alumnos de Carlos Marroquín, hablan de temas como las técnicas de cepillado, las caries, las causas de los males, las visitas al dentista, entre otros.

Por ejemplo, en el cuento llamado “El ataque de la caries”, los alumnos narran la historia de una ciudad llamada Dientolandia: “Había una vez, en una ciudad muy pero muy lejana llamada Dientolandia que tenía un enemigo muy conocido llamado Paletón, el cual tenía como meta destruir todo cepillo y todo hilo dental. Un día Paletón atacó a todos los ciudadanos de Dientolandia, haciendo que el virus de las caries los infectará a todos.

Cepillo-man se enteró de que su enemigo había infectado a los ciudadanos, así que reunió a sus amigos, Enjuague Bucal, Hilo Dental y Pastita. Juntos crearon un plan para vencer a Paletón”.

En otra de las narraciones, cuentan la historia de Hanna, que tras sentir algunos malestares acude al dentista: “Un día Hanna se quejó de un dolor en la boca, le dolía mucho y lloraba desconsolada. Su Mamá llevó a Hanna al dentista. Al llegar a la sala de espera vio que un niño tenía la mano en la mejilla y parecía estar a punto de llorar. ‘¡Mami! ¿Qué le pasa al niño?’ —preguntó Hanna. ‘Le duele mucho un diente y por eso ha venido a ver al dentista’ —le dijo la mamá”.

“Hanna entró en una sala con un gran sillón en medio y una gran luz sobre ella. ‘Siéntate en el sillón, por favor, Hanna’, —le dijo el dentista. El dentista se acercó a Hanna y encendió la gran luz que la cegó: ‘Es para ver bien los dientes —dijo el dentista. ‘Abre la boca, por favor’. Hanna abrió la boca y el dentista la examino. ‘Tienes una caries’ —dijo el dentista. ‘Te la quitaremos antes que duela’”.

“Se escuchó un pequeño sonido. Ya habían terminado y le mostró con un espejo lo que había hecho. La caries había desaparecido. Y el diente volvería a ser blanco. Hanna sonrío al dentista y a su mamá”.