Que un grupo editorial como Penguin Random House, con el cual Javier Valdez trabajó algunos de sus libros, cree un premio con su nombre es un homenaje a él y a los periodistas que están haciendo el periodismo llamado “bajo fuego”, consideró Ismael Bojórquez.
El director del semanario Río Doce, del que Valdez fue cofundador, dijo que el periodismo en México se ha replegado ante la amenaza permanente que representa el crimen organizado, y los crímenes de Miroslava Breach en Chihuahua y Javier Valdez en Sinaloa han incrementado el silencio de muchos medios ante el tema del narcotráfico.
“Por eso también es importante el premio que en nombre de Javier Valdez se va a instaurar, porque es un reconocimiento a la labor de un periodista que dio su vida para que las miserias del narco y del poder público coludido con este fueran de conocimiento público”, señaló.
Para Bojórquez, el asesinato de Valdez marcó un antes y un después en el ejercicio periodístico en México. “Su muerte debe provocar no a la censura ni al silencio que pretenden los que ordenan y perpetran estos crímenes, sino a una revisión de nuestras prácticas para seguir haciendo lo que hacemos reduciendo los riesgos”.
Agregó que junto con estos honores, debe seguir la demanda indeclinable de justicia hasta que los asesinos materiales e intelectuales de Javier sean llevados a juicio y sentenciados. Alejandro Sicairos, presidente de la Asociación de Periodistas 7 de Junio, comentó que este galardón redimensiona el periodismo sinaloense en los planos nacional e internacional.












