La rumba cubana, heredada de la cultura africana, y las Fallas de Valencia, una fiesta que celebra la llegada de la primavera, fueron inscritas en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. La delegación de Cuba dedicó el reconocimiento a la rumba, “una expresión de resistencia y autoestima”, a la memoria del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro.
Este elemento del patrimonio cultural cubano es “un instrumento de sociabilidad que enriquece la vida de las comunidades que lo practican”, apuntó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, con sede en París.
La rumba, que surgió en barriadas urbanas pobres, está vinculada a la cultura africana, pero también posee algunos elementos característicos de la cultura antillana y el flamenco español.
Cerveza belga
Junto con la rumba cubana y las Fallas de Valencia, la Unesco admitió en la lista de patrimonio inmaterial a la tradición cultural cervecera belga, que “desempeña un papel importante tanto en la vida diaria como en los eventos festivos”.
Con cerca de mil 500 clases de cerveza diferentes, “la fabricación y la estima” que se tiene a esta bebida “forman parte del patrimonio cultural vivo de una gran parte de comunidades de toda Bélgica”, argumentó Bruselas al presentar su candidatura.












