La familia Rasmussen se trasladó de Houston a San Francisco, sin pensar que ese viaje se convertiría en una tragedia, pues su perrito Lulu, un cavalier King Charles spaniel, murió en el avión de United Airlines.
Para empezar el vuelo se retrasó dos horas y mientras el avión permanecía en la pista, empezó a tener problemas con el aire acondicionado en la cabina; mientras afuera se registraba una temperatura de 32 grados centígrados.
Lo que no está claro es si Lulu estaba en el avión o si se encontraba en la bodega de equipaje en su transportadora especial. El caso es que en vista de la tragedia de la familia Rasmussen, la compañía norteamericana ofreció una disculpa.
“Lamentamos mucho el fallecimiento de Lulu y hemos contactado a nuestro cliente para ofrecer nuestras condolencias y asistencia. Estamos profundamente molestos cada vez que un animal sufre una lesión mientras viaja con nosotros, y especialmente afligidos en el raro caso de que uno fallece”, dijo la aerolínea en un comunicado.
Sin embargo, al dejar de lado esta tragedia, es preciso recordar que no es la primera vez que sucede algo así en United Airlines: en abril se registró la muerte de un conejito gigante llamado Simón.
En 2016 United Airlines fue la aerolínea con mayor registro de fallecimiento de mascotas, con un total de nueve: ocho perros y un gato, además de 14 animales heridos.












