Crónicas de la primera década del siglo XXI

Hasta el momento, Emmanuel ha escrito seis crónicas de las nueve que tiene pensadas. Cortesía
Hasta el momento, Emmanuel ha escrito seis crónicas de las nueve que tiene pensadas. Cortesía

El becario del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (Pecda), emisión 2019-2020, Emmanuel Grajales Clavel, fue invitado a dictar la conferencia “Confesiones de imaginarios: crónicas de la primera década del siglo XXI” a través de Facebook.

En entrevista con el también periodista cultural, expuso que con el citado tema obtuvo el estímulo económico para plasmar las vivencias de su infancia, proponiendo un total de nueve crónicas en las que aborda diversos aspectos de su vida, como los juegos infantiles, la repercusión que tuvieron los programas de televisión, el cómo percibía las modas y parte de la crisis económica, entre otros.

Uno de los objetivos de su trabajo de investigación es marcar un antes y un después de la primera década del siglo XXI, tal y como lo han estado haciendo algunos cronistas locales que han rescatado las costumbres y tradiciones, en contraposición con la era de la digitalización y la globalización que amenaza a todas la culturas, en especial a la local, que ya ha sido desplazada con la llegada de grandes cadenas comerciales.

Con este proyecto,Grajales Clavel quiere definir qué aspectos marcaron su infancia y su juventud, y cómo esa época —en la que finca su investigación— va a determinar los años venideros de este siglo.

Relata que la inquietud de desarrollar el tema surgió a partir del proceso creativo derivado de los talleres que ha venido tomando, tanto de crónica como de creación literaria, en los que sus instructores le han dicho que la misma ficción parte de una realidad, que en este caso serían sus propias vivencias.

También, al desempeñar su labor como reportero cultural se ha dado cuenta de que hay un periodo que no ha sido muy abordado por los cronistas locales: “Una parte de los noventa y los años dos mil no ha sido abordada por los cronistas locales, tal vez porque en esos años ya hay una gran influencia de la cultura pop que quizá no corresponda a su espacio y tiempo”.

Para sustentar su investigación, menciona, ha estado leyendo la obra de Guadalupe Nettel, ya que en su novela autobiográfica, así como en artículos literarios, la escritora aborda la perspectiva de la infancia. “En su obra ‘El cuerpo en que nací’, que es como el libro base de mi proyecto y en el que me sentí inspirado, aborda cómo ella en su infancia percibe la transición de una educación progresista hacia una arcaica, y entonces, a partir de ello me empiezo a cuestionar mi propia infancia”, refiere.

“Me doy cuenta que no soy tan tuxtleco porque no me impregné de las tradiciones y costumbres de esta ciudad; mi familia proviene del centro de México y tenía como esa idea de regresar de nuevo a su entorno, y tal vez por eso no nos acercamos tanto a las manifestaciones culturales de esta ciudad”, asevera.