Sellos como Historia Herencia Mexicana, Public Pervert y Espantapájaros, entre otras, vienen a contrarrestar el monopolio de las editoriales rimbombantes, al dar la oportunidad a escritores locales de editar libros con corto tiraje que tienen como resultado una menor inversión para los bolsillos más vacíos.
Una de las que más flexibilidad muestran para editar libros es la de Historia Herencia Mexicana, que no tiene un número fijo para editar y puede crear desde un libro hasta el número deseado, comentó la poeta Socorro Trejo Sirvent en una entrevista para Cuarto Poder.
Respecto a los costos de edición de un libro, la poeta señala que estos varían de acuerdo con el volumen de la obra. “Pero, si es delgado, puede estar en unos 40 pesos e incluso llegar a los 300 pesos”, detalló.
De igual forma, destacó que hay varios escritores que ya se han acercado a esta editorial y que ella también lo ha hecho, por la flexibilidad y la prontitud con la que trabaja.
En ese contexto, dijo que los escritores chiapanecos deber ser insistentes si quieren que alguna institución les edite un libro, pues lo más trágico que puede pasar es que les digan que no pueden porque no hay recursos.
¿Podemos decir qué el escritor chiapaneco se siente apoyado en el estado?, se le pregunta a la entrevistada. Ella sostiene que sí, e invita a que siempre los creadores estén buscando una profesionalización de sus escritos para dar a los lectores un producto de calidad.
Señaló que ella dirige un grupo editorial que se llama Décima Musa y que sí han encontrado el apoyo para que les publiquen sus libros en la parte institucional. En su caso personal, le han editado libros tanto instituciones municipales como estatales.
Ferias
“Las ferias de libro son un excelente escaparate tanto para la gente que está en el medio editorial como para los escritores, para que tengan la oportunidad de acercarse a las personas y haya la posibilidad de ver un gran menú para conocer un buen libro”, refirió Socorro.
Sin embargo, “la promoción de la lectura siempre debe hacerse, independientemente de si hay o no ferias, pero nosotros lo debemos de hacer desde nuestra, casa, nuestros amigos o con los compañeros de trabajo e invitándolos a que lean, hacer círculos de lectura e intercambios de libros”, invitó la poeta.
“Me gustaría que hubiera más ferias en el estado; hay feria maravillosas en el país, la que se hace en Guadalajara o la que se hacen en la Ciudad de México, y estas vienen siendo un escaparate para encontrar historias”, apuntó.












