Cuarón da a conocer mundo sin esperanza

"Venecia * EFE.""El último en morir, que apague la luz, por favor"", dice la publicidad de la película del director Alfonso Cuarón, pero el irónico humor mexicano no redime de lo que sucede en el filme: un mundo sin esperanza gobernado por la violencia y la angustia.

Aunque la escena se sitúa en 2027, Cuarón afirmó, después de la presentación de su trabajo en la Mostra de Venecia, que la cinta representa el presente, porque el ""futuro está en el pasado"".

La idea se repite en el filme cuando en una secuencia se oye a un locutor que dice: ""Están escuchando una canción de 2003, cuando no queríamos darnos cuenta que estábamos a las puertas del futuro"".

En el ano 2027, las mujeres no pueden tener hijos y, además, casi todos los países se han hundido; el único que se mantiene es Inglaterra, a donde millones de personas emigran.

Allí, sólo los ciudadanos británicos pueden moverse más o menos tranquilos, protegidos por la policía y el ejército, mientras los emigrantes son trasladados a campos de concentración o de exterminio, pero una especie de resistencia violenta trata de lograr la igualdad de derechos de los inmigrantes con los británicos.

Rodada con técnicas de documental, la película desgrana símbolos que están en la conciencia actual.

Entre esas secuencias pueden verse campos de concentración con detenidos encapuchados y golpeados o amenazados con perros, imágenes que recuerdan las fotos de las torturas perpetradas por los marines de EU en la prisión iraquí de Abu Ghraib o los campos de Guantánamo.

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