Para Cuauhtli Jiménez, la quinta temporada de La lotería del crimen representa un cambio importante para su personaje, que ahora enfrenta problemas de salud mental. Este etapa, dice en entrevista, la define mucho más personal y emocional en la serie. “Es hablar un poco sobre salud mental. Tiene una trama muy interesante con este personaje que lo va rompiendo y eso va teniendo repercusiones. Se explora cómo funcionan ciertos trastornos y ciertas conductas relacionadas con la salud mental”, detalla.
Cuando Jiménez se incorporó al programa en su cuarta entrega, encontró en Marco Mora a un personaje distinto al resto de los integrantes de la Unidad de Investigación Criminal (UNIC).
Inteligente, metódico y socialmente torpe, su presencia servía como un respiro entre los casos de desapariciones, secuestros y asesinatos que enfrenta el equipo. “En la cuarta temporada era trabajar con un personaje muy cuadrado, muy cerebral, socialmente torpe, y eso era muy bonito porque daba pie a la comedia”, comenta.
Nuevo hogar
Tras dos temporadas en la emisión, el actor reconoce que la convivencia diaria terminó por convertir al elenco en una segunda familia, resultado de las largas jornadas de grabación de la serie de Azteca.
“La verdad es increíble. Cuando trabajas tres meses de lunes a sábado, hasta por 12 horas, ves más a tus compañeros que a tu familia. Trabajar en un set donde desde las cabezas, como Carlos Carrera, Sara Maldonado y Claudio Lafarga, generan un ambiente tan buena onda, hace toda la diferencia”, afirma.
Esa integración al equipo también vino acompañada de algunos consejos para sobrellevar el ritmo de trabajo.












