¡Cuidado con el golpe de calor!

¡Cuidado con el golpe de calor!

El golpe de calor es una condición grave que requiere atención inmediata. Puede presentarse después de permanecer durante mucho tiempo bajo el sol, hacer actividad física intensa en ambientes muy calurosos o permanecer en lugares con temperaturas elevadas y poca ventilación. Los adultos mayores, bebés, personas con enfermedades crónicas y quienes hacen ejercicio o trabajos físicos bajo el calor tienen mayor riesgo.

Entre las señales de alerta se encuentran temperatura corporal muy elevada, piel caliente, enrojecida y generalmente seca, dolor de cabeza intenso, mareos, náuseas, debilidad, confusión, comportamiento extraño, convulsiones o pérdida del conocimiento. A diferencia del agotamiento por calor, en el golpe de calor puede existir una alteración del estado mental, lo que lo convierte en una emergencia.

¿Qué hacer ante un golpe de calor?

Lo primero que debes hacer es llamar a los servicios de emergencia. Mientras llega la ayuda, lleva a la persona a un lugar fresco, sombreado o con aire acondicionado y quítale el exceso de ropa. Es fundamental comenzar a enfriar el cuerpo rápidamente.

Puedes colocar paños húmedos y fríos sobre el cuerpo o aplicar agua fresca y utilizar ventiladores para favorecer el enfriamiento. También pueden colocarse compresas frías en zonas como el cuello, las axilas y la ingle.

No le des agua ni bebidas a una persona que esté confundida, muy somnolienta, tenga convulsiones o esté inconsciente, porque podría atragantarse. Si está completamente despierta y puede beber sin dificultad, pequeñas cantidades de agua pueden ser apropiadas mientras recibe atención, pero el enfriamiento y la atención médica son prioritarios. No es recomendable utilizar alcohol sobre la piel ni recurrir a remedios caseros. Tampoco se debe dejar sola a la persona afectada.

¿Cómo prevenirlo?

Evita las actividades físicas intensas durante las horas de mayor calor.

Bebe líquidos regularmente y no esperes a tener mucha sed para hidratarte.

Utiliza ropa ligera, holgada y de colores claros.

Protege la cabeza del sol con un sombrero o gorra.

Permanece en lugares frescos y ventilados durante las horas más calurosas.

Nunca dejes a bebés, niños, adultos mayores o mascotas dentro de un automóvil estacionado, aunque sea por pocos minutos.

El golpe de calor puede ser mortal si no se trata rápidamente. Si alguien presenta confusión, desmayo, convulsiones o una temperatura corporal muy elevada después de estar expuesto al calor, no esperes a que los síntomas desaparezcan: solicita atención médica de emergencia y comienza a enfriar a la persona de inmediato.

Cuidarse durante los días de altas temperaturas no significa solamente beber agua. También es importante reconocer las señales de alarma, mantenerse en lugares frescos y prestar especial atención a las personas más vulnerables.