"Sara Regalado * CP. Este jueves culminó el homenaje dedicado al Poeta Mayor Jaime Sabines, en el marco del 11 aniversario de su muerte y el 84 aniversario de su nacimiento. La casa del poeta, el centro cultural que lleva su nombre, estuvo vivo con diversas actividades culturales que incluyeron música, canto, danza y teatro.
Dentro de la ceremonia, el Centro de Desarrollo Artístico Musical, dirigido por el doctor en Música Efraín Esperilla, tuvo la oportunidad de dedicar un concierto diverso a Sabines. Esta academia joven, creada el 8 de febrero del 2010, que ofrece una alternativa profesional para aquellas personas que desean estudiar música en sus diferentes niveles, cautivó al público con el talento humano de cantantes como la soprano María del Rosario Maza, el barítono Ricardo Correa Noguez, la soprano Rubicelli León, la mezzosoprano Yanim Yanfiat Naemi Casab y el joven tenor Francisco Riveros Cruz. Además de los instrumentistas, como la guitarrista Carolina Bustillo y sus alumnos Gretel Riveros Cruz y Gerzon García Martínez, y Bernardo Lizano y Hernán León Martínez, también guitarristas. Cristian Valentín Molina deleitó al público con el piano, y Marilú Palacios con la flauta transversal.
El repertorio preparado y dirigido por Efraín Esperilla García, quien ha sido catedrático del Centro Nacional para las Artes, en la Ciudad de México, así como de la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Mellas Artes, fue tan variado que incluyó música mexicana, latinoamericana y española, así como algunos clásicos para las presentaciones instrumentales. Cabe señalar que entre los temas estuvo una adaptación del poema ""No es que muera de amor"", de Jaime Sabines, sentidamente interpretado por la soprano María del Rosario Meza.
Posteriormente, el mismo espacio, el auditorio del Centro Cultural, fue ocupado por el grupo teatral ""Tarumba al son"", convocado por algunos funcionarios del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes, como Víctor Cruz, director de Difusión, con un ejercicio escénico mediante el cual llevaron al límite una de las obras maestras de Sabines: ""Algo sobre la muerte del Mayor Sabines"", el cual retrata los sentimientos tan extremos que cruzaron por el ser del poeta en el proceso de la muerte de su padre: ""Déjame reposar, Ú aflojar los músculos del corazón Ú y poner a dormitar el alma Ú para poder hablar, Ú para poder recordar estos días, Ú los más largos del tiempo. Ú Convalecemos de la angustia apenas Ú y estamos débiles, asustadizos, Ú despertando dos o tres veces de nuestro escaso sueño Ú para verte en la noche y saber que respiras. Ú Necesitamos despertar para estar más despiertos Ú en esta pesadilla llena de gentes y de ruidos.
Tú eres el tronco invulnerable y nosotros las ramas, Ú por eso es que este hachazo nos sacude. Ú Nunca frente a tu muerte nos paramos Ú a pensar en la muerte, Ú ni te hemos visto nunca sino como la fuerza y la alegría...""
El poema largo fue declamado por diferentes personajes y acompañado de recursos como la música, la danza y la variación de luces, dentro de una escenografía bohemia acompañada de guitarra y voz.
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