Cultura ciudadana

Ma. Antonieta Valera de la Torre * APN. El referéndum y el plebiscito son mecanismos de participación ciudadana, y se les puede definir como aquellas actividades legales emprendidas por ciudadanos que están directamente encaminadas a influir en la selección de los gobernantes y/o en las acciones tomadas por éstos.

En los países con un alto índice de conciencia democrática, como Suiza, Alemania, Francia, Italia, Japón, Espana, en muchos de los estados de Estados Unidos de América, se ha dotado a la sociedad del referéndum y el plebiscito, que les permite un mayor control y dirección de los gobernantes, dentro del sistema representativo. Recordemos el aplicado para integrar la Unión Europea o el uso del euro.

El plebiscito tiene su origen en la antigua Roma, constituye el antecesor del referéndum; el plebiscito era toda resolución adoptada y votada por la clase plebeya durante la República romana, dichas resoluciones podían tener, incluso, el carácter de leyes.

El término referéndum proviene del siglo XVI y contiene una reminiscencia de los comienzos federales del gobierno de dos de los cantones actuales de la Confederación Suiza. Posteriormente, el concepto fue modificado por los ideólogos de la Revolución Francesa, quienes crearon su propia versión, la cual consistió en que el pueblo debía votar para aceptar o rechazar toda Constitución que se quisiera promulgar. Así fue como la Convención de la Asamblea Nacional Francesa aprobó la Constitución de 1793. Desde entonces se ha aplicado el referéndum en Francia varias veces.

También en Suiza se adoptó este modelo, inaugurándose con la aprobación de la Constitución Suiza del 20 de mayo de 1802. El referéndum llegó antes a la Unión Americana, cuando en 1778 fueron aprobadas por el voto popular las constituciones de los estados de Massachussetts, New Hampshire, Connecticut y Rhode Island, adelantándose inclusive a los franceses.

Desde entonces, el referéndum se ha ido extendiendo a numerosos países, entre ellos los de Latinoamérica, menos en México. En El Salvador, por ejemplo, se uso para conocer de la decisión de los ciudadanos para conformar una república unida de los países del istmo centroamericano, en Panamá se aplicó para el destino del Canal de Panamá, en Guatemala para las regulaciones del diferendo territorial entre ese país y Belice; en Brasil se ha aplicado un plebiscito para decidir la forma de gobierno y un referéndum sobre el permiso de uso o no de armas.

En nuestro país sólo las cámaras de Diputados y Senadores representan el sentir de la ciudadanía, por ello no existen a nivel federal esos instrumentos.

Si deseamos establecer una verdadera democracia funcional en el país, debemos encontrar las alternativas, para adecuar a ésta, a un mundo cambiante, en donde la sociedad sea la protagónica de su propio destino, que participe en las decisiones de sus gobernantes, los elementos más probados con éxito son el referéndum y el plebiscito.