Cultura ciudadana

"Defensores civiles

Libertad de expresión



Los derechos humanos son un conjunto de garantías inherentes, indivisibles e interdependientes. Son entonces derechos fundamentales, que establecen los límites de las autoridades para interferir en la vida de las personas y de los pueblos, o que obligan a los gobiernos a satisfacer ciertas necesidades básicas de sus gobernados. Si el gobierno no respeta y garantiza los derechos de cada persona, entonces se convierte en un gobierno violador de derechos humanos.

Los derechos humanos están reconocidos en la Constitución, garantizados por las leyes mexicanas y protegidos por el derecho internacional; es decir, por el cuerpo de leyes que los gobiernos de los países han elaborado de manera conjunta para relacionarse entre ellos. Por eso, los acuerdos internacionales ratificados en México por el Congreso de la Unión se convierten en ley suprema para este país. Eso quiere decir que si el derecho mexicano deja fuera alguna ventaja contenida en los pactos internacionales, se aplicará entonces el contenido de éstos en lugar de las leyes nacionales.

Comúnmente no es fácil que los gobiernos acepten haber cometido violaciones a los derechos humanos. Por ello ha cobrado gran importancia la defensa civil: ciudadanos y ciudadanas que se organizan para vigilar que las autoridades cumplan su obligación de garantizar que todas las personas puedan ejercer todos sus derechos.

Eso son los ""organismos civiles"" de derechos humanos: personas que se agrupan para promover y defender las libertades y garantías que pertenecen a cada integrante de esta gran familia humana, en la búsqueda de construir una paz duradera basada en la justicia.

Igual que los demás derechos humanos, el derecho a la libertad de expresión, que consagra el artículo 6 Constitucional, que como bien ha reconocido el Consejo Interamericano de Derechos Humanos, constituye un ""elemento fundamental sobre el cual se basa la existencia de una sociedad democrática"" por ser un medio para el intercambio de ideas e informaciones entre las personas.

Entre las defensoras civiles destaca la periodista Lydia Cacho, quien acaba de ser galardonada con el Premio Mundial de la Libertad de la Prensa UNESCO-Guillermo Cano y el Premio a la Libertad de Expresión que cada ano otorga la Unión de Periodistas Valencianos en Espana. Los galardones le fueron otorgados en reconocimiento a su defensa de los derechos humanos y por la denuncia de las mafias mexicanas organizadas.

Por lo tanto, si no hay adecuada protección y defensa de los derechos humanos, la democracia no tendría contenido, no sería ni formal, porque ella no es simple estructura, sino algo vivo y dinámico que se actualiza constantemente a través de la Constitución, el orden jurídico y la vida cotidiana.

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