Roma * Agencias. Los famosos frescos de la Capilla Sixtina cumplen esta semana 500 años de haber sido inaugurados, mientras los directivos de los Museos Vaticanos afrontan el desafío de protegerlos de los turistas. Construido a finales del siglo XV en el corazón del Palacio Apostólico de Roma, el templo se convirtió en una joya del Renacimiento gracias a Julio II, que encargó a Miguel Angel Buonarroti la decoración de la bóveda en 1508, un trabajo que duró cuatro años.











