Curtido| crudo o cocido| es el tiempo del jocote

"Sara Regalado * CP. Aunque sea difícil de creer, en la urbe en la que hoy se ha convertido Tuxtla, alguna vez los campesinos tenían entre sus siembras el jocote, fruta que aún hoy en día se da en algunos patios, corrales, rancherías o jardines den la zona Centro de Chiapas.

El jocote o xocote, que en otros lugares es conocido también como ciruela, es una fruta jugosa y ácida que crece en árbol, es de color rojizo, naranja o amarillo y tiene un hueso por dentro.

Según la crónica que hace Eliseo Mellanes Castellanos dentro de los trípticos del Consejo de la Crónica Municipal, el jocote tuxtleco es de diversas formas y colores: redondos, largos, rojos, amarillos, de Chiapilla, de chichita, entre otros, y puede comerse crudo, cocido o curtido.

""Las dulceras tuxtlecas tienen cántaros de barro donde curten jocotes, nanches, duraznos, membrillos y otras frutas, a base de comiteco, aguardiente u otras bebidas alcohólicas de caña. Al paso del tiempo, extraen la fruta curtida y queda el líquido llamado mistela, el cual se consume solo o con las frutas maceradas"", cuenta Mellanes en ""Tamales y jocotes tuxtlecos"".

El cronista vitalicio de Tuxtla Gutiérrez recuerda que antiguamente había un espacio especial en Tuxtla, hacia el Oriente Sur, de la 6ª a la 9ª Avenida Sur, que se conoció con el nombre de Barrio del Jocotal.

Cuenta Mellanes que allí se reunían las familias tuxtlecas para saborear los jocotes con tamalitos de hoja de milpa. Cuando ese espacio desapareció, por la creciente mancha urbana, los tuxtlecos no borraron la costumbre de los tamales con jocotes, si no que la mantuvieron, reuniéndose en sus propias casas o en edificios en construcción cada 3 de mayo, para beber el delicioso licor y comer los jocotes con tamales de hoja de maíz.

En su crónica, para demostrar que el barrio mencionado en verdad existió, Mellanes Castellanos cita a Rodolfo Figueroa, quien en su poema ""A Tuxtla"" hace mención de este lugar: ""Ya este destino me desespera; / mientras prosiga de esta manera / será imposible cuidar mi mal; / esta tristeza me consume / se ahuyenta con el perfume / del barrio alegre del Jocotal"".

Por su parte, el poeta de origen tabasqueño José Manuel Puig y Domínguez dedicó siete estrofas a Mercedes Vila, llamada por su enamorado ""Indita del Jocotal"". ""Este romántico y desesperado poema fue publicado por su autor el 3 de mayo de 1864, en 'El Espíritu del Siglo'"", recuerda Mellanes.

El principal componente de este fruto es el agua, y es también un buen aporte de calcio, fósforo, hierro y ácido ascórbico. Las infusiones de las hojas de su árbol se usan para lavar heridas, quemaduras e inflamaciones. El jarabe del fruto se usa para curar las diarreas crónicas.

Ahora, tanto en los mercados del centro de la capital chiapaneca como en las mesas de algunos hogares tradicionales, aún se puede disfrutar un jocote jugoso, crudo o curtido, acompañado de un trago de mistela.

"