Da inicio el peregrinar zoque

"Verónica Huesca * CP. Como cada ano, en el mes de marzo se lleva a cabo una tradición zoque que data desde hace ya más de 400 anos. Se trata del cambio de prioste en el resguardo de las Vírgenes de Copoya.

Con un ano de anticipación, los feligreses católicos solicitan poder tener en su hogar a las tres Vírgenes de Copoya, benefactoras y dadoras de múltiples bendiciones, como senalan sus devotos.

De tal forma, que los objetos de devoción pasan en cada hogar 24 horas y sucesivamente las van rotando en medio de un ritual puramente zoque.

Fue en la Colonia Las Granjas, en el kilómetro 4, donde se despidieron de las Vírgenes de Copoya para luego llevarlas al barrio Santa Cruz, ubicado en el lado oriente de la ciudad capital.

""Como tuxtlecos es importante conservar nuestras tradiciones y la cultura zoque que se estableció en el centro de Chipas, en San Fernando, Berriozábal, Copainalá y Tecpatán. Las tradiciones de las Vírgenes de Copoya forman parte de la historia de nuestras etnias"", explica Manuel Acuna Cortazar, quien es la persona que las recibirá en esta ocasión en su hogar, donde también se encuentra la llamada ""virgen de espera"", misma que aguarda el arribo de las de Copoya. ""Es la virgen que tenemos en la casa, en esta ocasión es la Virgen de Juquila, pero puede ser cualquier otra"", cita Acuna Cortazar. Junto con ella, también aguarda el Nino Salvador del Mundo, encargado de cuidarlas durante su estancia en el lugar.

Para iniciar el cambio, en medio de música y algarabía, Manuel Acuna presenta una ofrenda (alcohol y cigarros) al jefe de la mayordomía zoque; ésta es repartida entre los feligreses y una vez que se haya terminado la bebida se retiran las vírgenes del altar para entonces comenzar la peregrinación hasta su nuevo hogar, acompanada de los Parachicos y la música de tambor y pito.

""Dentro de la casa donde uno recibe a la virgen se hace un altar y una casita al estilo zoque, conformada por somés de pan zoque que se caracteriza por representar las formas del rostro y el cuerpo humano; también hay somés de frutas, ollas, velas de colores, y un sinfín de arreglos florales en honor del santo de devoción"", agrega Acuna.

También en el lugar de su arribo se ejecuta el baile de la robadera, en la que los participantes toman la fruta colocada en el lugar, simbolizando con ello que haya una buena producción y cosecha.

""Ya cuando llegaron por la noche se sirve el tamal de bola y café y al día siguiente se les da a los feligreses sispolá, mole, caldo, pozol blanco o de cacao sin azúcar; es una gran fiesta"", anade el entrevistado, quien por primera vez recibirá a las vírgenes.

""A mí me causa una emoción indescriptible porque la fe mueve a los mundos y mi familia y un servidor somos muy creyentes, además, soy partidario de seguir conservando nuestra propia cultura"".

Será el 2 de abril cuando las Vírgenes de Copoya regresen a su lugar de procedencia, en medio de una peregrinación que partirá de las 8S Oriente y 12 Norte, por lo que a todos los interesados se les invita a participar de esta tradición zoque.

""La gente puede llegar, porque es una fiesta del pueblo y para el pueblo"", puntualizó.

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