Si bien Salvador Dalí puede considerarse de los artistas con mayor proyección internacional, por ser uno de los máximos representantes del surrealismo, por primera vez se revelará al pintor, grabador, dibujante y escultor en su cotidianidad, en la intimidad que le daba la cámara fotográfica de su amigo Robert Descharnes.
Se trata de las 120 imágenes a color y en blanco y negro que tomó el fotógrafo francés durante más de 40 años de amistad, y en las cuales Dalí se exhibe no como un personaje público excéntrico, sino como un ser humano lleno de emociones en su estudio, en su patio, en un día de campo o en un día de lectura.
Bajo el título Dalí de Cadaqués, la muestra estará en el vestíbulo del Hotel Presidente Intercontinental, luego de exhibirse en el Museo Arqueológico de Murcia, España, bajo la coordinación de Beatriz Jiménez, de la agencia All Around Art, que ha promocionado la colección fotográfica de Descharnes, integrada por 60 mil fotografías.
En las imágenes, señala Jiménez, se aprecia un Dalí confiado, sin las poses ni escenarios ficticios que lo caracterizaron, y más bien lo exhiben en ambientes naturales que a la vez dan cuenta del imaginario del pintor, sobre todo durante su tiempo en Cadaqués, España, lugar que visitó por más de dos décadas.
“Es un acercamiento a Dalí en su vida privada, que nos puede presentar a un artista que tal vez no conocemos. Dalí es una figura muy conocida por ser provocador, excéntrico, sobre todo durante sus estancias en Nueva York o París en ambientes artísticos, pero en este trabajo es un artista poco conocido, natural”, detalla Jiménez.
La coordinadora señala que, a partir de revisar el archivo de Descharnes, se encontró con una serie de imágenes poco conocidas del pintor español, que ahora integran una curaduría cronológica que también refieren a la amistad entre el artista y el fotógrafo, este último incluso se convirtió en su biógrafo.
“Descharnes ilustra sobre la imagen del artista a partir de una óptica distinta. Dalí y su entorno son los protagonistas de esta serie que irrumpe la historia ya conocida del personaje y otorga al usuario nuevas herramientas para comprender su pensamiento surrealista”, añade Jiménez y precisa que las fotografías van de 1955 a 1985.
Como paradoja, detalla que las propias fotografías de Descharnes contribuyeron a la construcción del mito alrededor de Dalí, y en ese sentido estos retratos intimistas adquieren mayor valor al presentar a un artista “de carne y hueso”.












