Dan elementos de la teatralidad

"Sara Regalado * CP. El actor, dramaturgo o director no sólo se forma en el escenario; su responsabilidad es formarse teóricamente, conocer desde la historia hasta los elementos que van conformando una representación teatral, desde los signos, las formas de lenguajes hasta cómo se logra la intensidad de una interpretación. Así lo dio a conocer la especialista en literatura y teatro Jenny González durante el primer día del Curso-Taller Fundamentales de la Teatralidad, que impartió a lo largo del fin de semana en Chiapa de Corzo, en el marco de la jornada ""Señales de teatro"".

Así, González comenzó desde las concepciones alrededor del arte: ""El arte busca que el hombre vea las cosas desde todas las perspectivas posibles; el arte es el espejo y representación de la cultura"". Con diferentes dinámicas y concepciones de artistas plásticos y escénicos, tuvo un hilo conductor que guió a los asistentes a analizar el teatro como un medio de comunicación en donde el emisor es múltiple, pues el mensaje lo están enviando tanto el dramaturgo como el director y el actor. Pero sin duda, en este proceso de comunicación lo más importante es el emisor o público, pues, ""sin público no hay teatro"", aseguró.

Sobre los orígenes del teatro, Jenny González explicó que los vestigios del teatro se remontan a la época prehistórica, cuando el hombre hacía movimientos y sonidos para imitar a la naturaleza. Sin embargo, desde una perspectiva occidental, Grecia es reconocida como la cuna del teatro, pues fue ahí donde Aristóteles, a través de su ""Poética"", hizo la gran división de géneros literarios que se creaban: lírica (poesía), épica (prosa) y drama (teatro).

Y aunque en otras épocas el teatro tuvo un reconocimiento y un auge entre las sociedades, dando un salto al siglo XX, González mencionó que en un momento se llegó a cuestionar si el teatro sobreviviría con la llegada del cine y de la televisión. Lo cierto es que, aun cuando el teatro sigue, se ha visto una reducción de públicos y una menor estima a sus creadores, en comparación con quienes hacen poesía o novela.

En cuanto a cuestiones estéticas, durante el taller se compartieron diversas ideas acerca de lo que es la belleza, de lo que es el discurso y de cómo éste va a marcar la diferencia entre un actor intérprete, que sólo sigue órdenes del directo, y el actor creador, quien se cuestiona, estudia a su personaje y tiene una serie de ideales que propone al director.

Como una medida primordial, Jenny González aseguró: ""La obra de teatro tiene la responsabilidad de provocar a la sociedad para que se cuestione"".

"