Daniel Salomón explora la escultura

Daniel Salomón explora la escultura

Daniel Salomón, joven de Chiapas que ha participado en varias obras de teatro, como El triciclo de Fernando Arrabal, y en el fragmento de la obra Los pequeños problemas, de Luis Alaminos Guerrero, explora otra faceta artística en su vida, la de la escultura.

Daniel fue parte de la exposición “Latidos de mi tierra” que organizó Luz Gallery en conocida plaza comercial de esta ciudad, en la que también participaron artistas como Pedro Hernández, Noé Amor, Héctor Antonio, Roberto Rodríguez, entre otros creadores invitados por Lucía Morales.

En este espacio, Daniel habló de esta nueva incursión y dijo que su pieza exhibida en la muestra “Latidos de mi tierra” aún no tiene título. La obra, hecha resina, tiene una dimensión de 50 centímetros y representa a una persona zoque. Con esta, Daniel Salomón juega con las perspectivas del visitante, ya que si este cambia de ángulo podrá ver diferentes géneros en la pieza. “Es decir, si se observa desde el lado derecho, miran un gesto femenino, y si lo hacen desde el sector izquierdo, notan rasgos más masculinos”, explica.

“La intención de hacer esta pieza con este juego es con la idea de que el espectador tenga una noción de búsqueda, para que vayan encontrando más elementos al observar esta obra”, dijo Salomón.

Al cuestionarlo sobre cuáles fueron las dificultades al elaborar su propuesta, en la que representa tanto a un hombre como a una mujer, respondió: “Los rasgos femeninos son más suaves y son menos bruscos en cuanto a ceja, pómulo y otras facciones que resaltan en el lado izquierdo, mientras que el lado derecho es como más rudo. Por un lado tenemos serenidad y por el otro, más fuerza”, acotó.

La pieza forma parte de una serie que se llama “Rostros de Chiapas”, la cual se encuentra desarrollando actualmente. Por otro lado, Salomón cuenta que tiene seis años trabajando en la escultura, creando piezas de monumento, busto y diseño, pero señala que no puede explicar con exactitud por qué se inclinó por este oficio, ya que solo hace por inercia y porque se siente bien haciéndolo.