"México * Agencias. La música está viva, está despierta, está en el aire, está en todas partes. Todo consiste en saber encontrarla, extraerla. Hay un hombre empenado en hacerlo. Se llama Daniel Sánchez y nació en México, Distrito Federal.
Un rastrillo, una tapa de refresco, una botella, un pedazo de papel, todo sirve para hacer música, y esa música sonará muy pronto en los espacios del Fórum Universal de las Culturas.
Daniel Sánchez es músico; estudió en Milán. Su pasión es la democratización del arte. Construyendo instrumentos musicales a base de basura, ha recorrido espacios institucionales y no institucionales de Canadá, Colombia y México.
Es un hombre raro con un extrano entusiasmo.
Daniel Sánchez está siendo apoyado por la Unesco. Participa en el Fórum Universal de las Culturas. El 9 de octubre presentará un concierto con la ""Orquesta Mitote"", como ha bautizado a esta agrupación en la que participan estudiantes de secundaria.
""Siempre me ha interesado democratizar la música. Esta inquietud surgió desde el momento en que establecí contacto con la música. Se me ocurrió que tendría que estar en las manos de todos, y algo así me he propuesto al desarrollar estos talleres en distintos lugares del mundo"".
Hace unos días, Daniel Sánchez fue entrevistado para la televisión y, en un rapto de entusiasmo, puso a bailar y a tocar al conductor del programa, y todo con dos botellas de Coca vacías. Para Sánchez no hay obstáculos: la música está en todas partes.
""Yo soy músico y siempre he sido músico'', establece. ""Estudié en México y en Italia. Desde siempre me ha llamado la atención la posibilidad de percutir"". De pronto, empieza a golpearse en el pecho y en las mejillas. De todo ese golpeteo deriva música, música, música.
Él ha participado en grupos de jazz, de salsa, de música clásica y de carácter contemporáneo. Siempre le ha apasionado la música y no le importa de qué índole.
Acá lo más importante es que la gente le pierda el miedo a la realidad, que sean capaces de transformar cualquier cosa, cualquier objeto, en música, y que logren impulsar esas propuestas rumbo a cualquier alternativa sin pensarlo dos veces.
Así, Daniel Sánchez comenzó a conectar la construcción de instrumentos con la ejecución y la creación de música. ""Si alguien tiene bambú o madera, o lo que sea. Un rastrillo, una pluma, una botella de plástico, lo que sea, todo puede servir a la hora de hacer música"".
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