César Trujillo, merecedor de los Juegos Florales
La ceremonia de entrega se efectuó en la casa de la cultura Luis Alaminos. Cortesía

La luz que no se nombra, de la autoría del poeta César Trujillo, bajo el seudónimo “Blanca Margarita”, resultó ganador de la convocatoria de los Juegos Florales 2019, anunciado por los organizadores la noche del 24 de abril.

Tras el fallo del jurado calificador integrado por los escritores Eduardo Hidalgo, Armando Salgado y Maira Colín, se entregó el día 25 de abril el reconocimiento que otorgan las instituciones convocantes de estos Juegos Florales 2019, entre estas la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, bajo el Patronato de la Feria San Marcos, y el Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura.

César Trujillo, en entrevista para Cuarto Poder, comentó que La luz que no se nombra es un poemario que, podría decirse, es la continuación de Evocación de la infancia, con el que obtuvo el premio nacional Rodulfo Figueroa 2017.

Básicamente, la obra integrada por 38 poemas está basada en la infancia del abuelo de César Trujillo, en la primera parte, iniciando con la voz de su abuela Blanca Margarita, en la que habla sobre la experiencia de su pareja como trabajador en los rieles de la Bestia, mientras que en la segunda parte habla del “nahual” o “chulel”, que es un ser de luz según su abuelo, y es lo que heredan los de la familia para que los acompañe desde el nacimiento. Esta parte del poemario arranca hablando del nacimiento de César, y como este ser de luz se guarda en el pecho del individuo y se convierte en un guardián.

Dijo que no sabe si la La luz que no se nombra sea el nombre definitivo del poemario cuando se llegue a publicar; no obstante, será así como se recuerde al ganador de los Juegos Florales 2019.

Sobre la construcción del poemario con el que fue galardonado este mes de abril, dijo que este inició justo después de haber ganado el Premio Nacional de Poesía Rodulfo Figueroa. “Ya había varios poemas trabajados bajo la misma temática, y decidí darle una continuidad para que el ciclo estuviera completo, sin embargo, fueron saliendo otros versos más que se fueron agrupando y que fueron conformando este compendio de poemas que acompañan este nuevo libro”, dijo.

Precisa que el libro está dividido en dos formas diferentes, la primera parte es verso libre y tiene versos de largo aliento, y la segunda está escrita en prosa, porque siente que los mismo poemas van pidiendo su extensión o su estructura.

El jurado

El poeta Eduardo Hidalgo Ruiz, quien fue uno de los jurados de este concurso, dijo que la obra La luz que no se nombra de César Trujillo aborda una de las temáticas que más preocupan actualmente, que es la migración, a la vez que hace mención de una historia familiar.

Eduardo, quien es autor del libro Un hombre que cae está enfermo de gravedad, indicó que recibieron un total de 17 propuestas, resultando más consistente la de César Trujillo, que compitió muy de cerca con otra obra, lo cual constata que hay buenos poetas radicados en Tuxtla trabajando con un buen sentido crítico de lo que es la poesía actual.

“César puede sentirse orgulloso de haber resultado ganador compitiendo con personas altamente talentosas. Aunque el veredicto se hizo de forma unánime, sí hubo algo de controversia, pero al exponer los puntos encontramos a la ganadora en un lapso de media hora”, destacó Hidalgo.