Exhiben película prohibida

La presencia de la actriz María Rojo engalanó la proyección de la película María de mi corazón, dirigida por Jaime Humberto Hermosillo y coproducida por Gabriel García Márquez.

En el evento, la estrella tuvo la oportunidad de hablar sobre este filme que por muchos años estuvo prohibido en México y que provocó que el realizador tuviera que exiliarse del país durante un largo periodo.

Al tomar el micrófono, la protagonista de Rojo amanecer y La tarea recordó que el filme fue estrenado en Cuba y Colombia, y que tuvieron que pasar varios años que se pudiera exhibir en México, porque se hizo fuera del sindicato y además estaba vetado debido a que la Secretaría de Gobernación detectó similitudes entre la entonces primera dama María Esther Zuno, esposa de Luis Echeverría, y el personaje que interpretaba María Rojo.

“Soy la número uno de las actrices vetadas. Donde vi la película fue en Cuba y me dieron el premio a mejor actriz, que allá se conoce como Coral. A Fidel Castro le impresionó mucho la película y al público igual”, contó.

Asimismo, destacó que ha sido traducida a varios idiomas porque siempre se proyectaba lejos de tierras aztecas, y obtuvo varios galardones. En México, solamente podía verse en cineclubs, sin pagar un solo peso, pues era ilógico ya que los actores no cobraron por aparecer en la cinta.

“Había muchas razones por las que era prohibida; algunas de ellas eran increíbles. No solamente fue por los sindicato sino que hubo más razones”, refirió, y también apuntó que las personas que aparecen como los locos no son extras sino verdaderos actores de renombre como Enrique Lizalde, Blanca Torres, Ofelia Murguía, José Alonso y Salvador Sánchez, entre otros.

De esta forma, nunca hubo un estreno como tal de María de mi corazón en el país. Fue hasta la llegada de Alejandro Pelayo Rangel a la Cinética Nacional que este se encontró con que habían desaparecido el negativo y había dos rollos perdidos.

De acuerdo con una nota informativa publicada en el periódico La Razón en el año 2009, la película siempre tuvo que remar contra la corriente, principalmente por la falta de recursos al tratarse de una producción independiente.

“En vista de que era un trabajo independiente, uno de los primeros contratiempos que se presentaron fue el presupuesto. Hermosillo y García Márquez recurrieron al recién formado Sindicato de Actores Independientes para conseguir al elenco, en lugar de la tradicional Asociación Nacional de Actores”, detallan.

En el mismo artículo afirman que “el día de la exhibición, la Asociación Nacional de Actores prohibió que se transmitiera la cinta, ya que no pertenecía a ese sindicato. Hermosillo decidió que la entrada fuera gratuita y consiguió que las tres funciones se abarrotaran”.