David Sánchez Guillén, el galeno de la creación

David Sánchez Guillén, el galeno de la creación

“Esto de crear canciones viene de mi abuelo, él era músico, era poeta, se llamaba Noé Sánchez Altamirano, y creo que de ahí viene todo esto de escribir. Realmente, yo empecé a escribir a los 18 años de edad; mi primera canción fue una que compuse cuando nos graduamos de la escuela en donde estudiábamos el tercer año de preparatoria. Ahí inicia todo”, cuenta David Sánchez Guillén (Jesús María Garza, 1964), compositor chiapaneco.

Sentado en una mesa, risueño, de semblante emocionado, el expresidente de la Asociación de Autores y Compositores de Chiapas recuerda que su primera obra fue una coautoría con su amigo Silvestre Gómez, haciendo el trabajo de musicalizar la canción escrita para celebrar su graduación del tercer año de preparatoria en el Colegio Lindavista.

Comenta que a su llegada a la capital, durante los primeros días que asistía a la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Chiapas, siempre miraba a un hombre de la tercera edad en la banqueta sobre la calle Central, y esto lo motivó a escribirle un tema, tratando de adivinar su historia solamente basándose en la mirada del señor.

Cuenta que esta creación lo llevó a ser semifinalista en el Festival de la Canción en Merida, en el año de 1991. El título es “Senectud”, inspirado en la mirada de aquel señor que jamás escuchó dicha creación y con quien nunca habló.

Grabaciones

“Entre los discos grabados por mí son 3 producciones y una más de la que soy coautor al lado de la poeta Cordelia Vázquez Villatoro, que se llamó Botón de rosa, en la que hice la música”, dice David.

“Las producciones que tengo se llaman Por qué volver atrás; la segunda es Valores, que trata de rescatar precisamente eso, un proyecto que hicimos con DIF-Chiapas; e hice otra producción que se llama Entre dos siglos.

“Entre los artistas que me han grabado se encuentran Rayito Colombiano, Perla Colombiana, Los Súper Lamas, Palomo, Vagón Chicano y últimamente con Lupillo Rivera”, refiere.

Además, comenta el creador que estas grabaciones las logró gracias a que comenzó a repartir los demos con los artistas. Primero surgió el contacto con Perla Colombiana, cuando le presentó su música a Esteban Hidalgo, el director artístico de esta agrupación, y tres meses después le grabó “Latidos de tu alma”.

“Posteriormente, Rayito Colombiano me graba la canción ‘Chiquita’; siguen Los Joao con el tema ‘Prometí’, y así se fueron sumando otras canciones como ‘El amor a un hijo’, ‘Se me acaba la vida’ y ‘Duele la vida sin ti’, que graba el grupo Palomo”, abunda el compositor.

Expresidente

Uno de los logros que pudo concretar durante su etapa como presidente fue dar un lugar a los compositores de Chiapas al crear la primera galería fotográfica de los autores, divididos en varias categorías, como jóvenes, creadores con trayectoria o grandes exponentes. En dicha galería se encuentran los hermanos Domínguez, Jorge Massías, entre otros, y está expuesta en el centro cultural Jaime Sabines.

También cuenta que se pudo lograr la grabación de dos producciones musicales: Colección de amor para Navidad y Colección de amor para el Día de las Madres, además de haber realizados muchos homenajes.

Comenta que para el no hay compositor ni bueno ni malo, sino que cada uno debe buscar su propio destino y que cada uno tiene la oportunidad de llegar hasta donde desee, solo hay que encontrar la canción precisa para el artista indicado.

Musicoterapia

En ese contexto, indica que este año que viene continuará dedicando más tiempo al proyecto de musicoterapia que él tiene junto con la Secretaría de Salud, por lo que tratará de darle más auge para que llegue a más hospitales.

“El objetivo del proyecto es acercar la música a los espacios hospitalarios, pues hemos visto que muchos pacientes mejoran su estado de ánimo a partir de escuchar música”, comenta el también médico.

Por último, destacó que él fue uno de los primeros invitados para formar parte de la Asociación de Autores y Compositores que creó el maestro Carlos Trejo Zambrano en el año 2000.