"México * El Universal. ""¿Qué se puede crear? Lo que no existía. Lo que ya existía no se puede crear. ¿Qué se puede revelar? Lo desconocido. Lo conocido no es revelación"". Con estas palabras, el poeta español Antonio Gamoneda traza la que llama ""la función de la poesía"".
""La escritura de voluntad poética nace de una estupenda confusión interior que tiene el poeta"", dice. El escritor español se encuentra en México para participar en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde la región de Castilla y León es la invitada de honor.
Desde que Gamoneda tenía tres años llegó a vivir a León, con su madre, y ha sido allí donde vivió las experiencias de sufrimiento y pobreza tan definitorias para su obra, donde comprendió lo que era la guerra, donde luchó en la resistencia contra la dictadura, donde ha escrito su obra poética y ensayística, donde ha hecho familia y amigos, y donde, a sus 79 años, prepara más libros.
""Sublevación inmóvil"" fue su primer libro publicado, en 1960; pero Gamoneda escribía desde mucho antes, desde los 16 años. Fue una herencia de su padre, el poeta modernista Antonio Gamoneda. Vendrían, con los años, libros como ""Blues castellano"" (que estuvo prohibido por más de 15 años), ""Descripción de la mentira"", ""Lápidas"", ""Edad"", ""Cecilia"" y ""Arden las pérdidas"", entre otros.
""Un armario lleno de sombra"", libro de memorias de su infancia, es su publicación más reciente. Ahora Gamoneda ha iniciado el segundo tomo de memorias. ""Pero no sé si lo haré porque yo no puedo mentir, ni puedo ocultar; pero si digo todo, como son los años peores, los más duros de la resistencia, pues hay muertes de compañeros míos que las familias no saben cómo fueron y yo no me atrevo a proporcionarle a esas familias el sufrimiento de decir la verdad. Así que no sé si habrá segundo tomo de memorias"".
El más adelantado de los libros que prepara será uno de poemas que podría titularse ""Canción errónea"", aunque no está seguro del nombre: ""Es significativa la palabra 'errónea'. La poesía es un no saber sabiendo, como decía San Juan de la Cruz. Y yo mismo, de una manera más ruda, he dicho que no sé lo que sé hasta que no me lo dicen mis palabras"".
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