De la polémica a la revelación

"México * SUN. Ahora resulta que el escritor Günter Grass perteneció a las juventudes nazis; que la escritora mexicana Elena Garro era espía del gobierno mexicano; que el escritor austriaco Peter Handke se vistió de negro para asistir al funeral del líder serbio Slobodan Milosevic.

Y no sólo eso, también salió a la luz que Juan Rulfo es, además de escritor, una marca registrada; que Judas Iscariote era el más buena onda de los apóstoles, y que el científico sudcoreano Hwang Woo Suk no enganó al mundo científico, sino que fue víctima de un complot.

Revelaciones y regresiones, materiales cromosómicos de las polémicas que marcaron al ano 2006 en el ámbito cultural, de las que aquí presentamos una breve selección.

Evangelio de Judas

A principios de abril, un grupo de científicos certificaron la autenticidad de un documento de 26 páginas de papiro de cuero, perdido por mil 700 anos y conocido como el ""Evangelio de Judas"".

La prestigiosa revista ""National Geographic"" dio a conocer el hallazgo que ofrece una versión alterna a lo planteado en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento. Según el documento de origen gnóstico, Judas Iscariote no fue un traidor que vendió a Jesucristo, sino el discípulo predilecto del mismo, elegido para cumplir un mandato sagrado.

La revelación causó el rechazo unánime de la Iglesia católica. En México, los cardenales Norberto Rivera y Juan Sandoval Íniguez se unieron a la condena.

El historiador Marvin Meyer aseguró que el documento no cambia en nada lo escrito en el Nuevo Testamento, y su divulgación no pretendía crear un conflicto con la Iglesia católica, por el contrario, buscaba fomentar un sano intercambio de ideas.

En una entrevista concedida en agosto al diario alemán ""Frankfurter Allgemeine Zeitung"", con motivo de la aparición de su libro de memorias, ""Pelando la cebolla"", el premio Nobel alemán Günter Grass confesó haber pertenecido en su juventud a las SS hitlerianas, una fuerza paramilitar, cuando la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin. De esta revelación vinieron nuevos detalles en su libro, que fue uno de los más vendidos del ano.

El manejo mediático de la noticia fue una ducha de agua fría para los lectores incondicionales de uno de los más aguerridos intelectuales de izquierda. El denominador común de los comentarios es que la confesión llegó demasiado tarde.

El líder polaco Lech Walessa lo invitó a renunciar al título de Ciudadano de Honor de Gdansk. Hubo quienes pidieron que devolviera el Premio Nobel, que ganó en 1999; sin embargo, la Academia Sueca descartó esa posibilidad.

La polémica provocó el adelanto de la edición de su libro autobiográfico. Los 150 mil ejemplares de la primera edición se agotaron. En marzo, las ciudades de Goerlitz (Alemania) y Zgorzelec (Polonia), lo nombraron ganador del Premio Brücke, galardón al que renunció. El pasado martes, el escritor fue distinguido con el galardón Ernst Toller de 2007, porque con sus textos literarios, Grass tomó parte en debates sociales y compartió la postura pacifista de Toller, y que en sus obras aboga por la tolerancia entre las naciones.

"