Las grandes obras de arte y los mejores creadores han surgido en crisis tremendas de la humanidad, y de la crisis que vive el país podemos esperar algo así, expresa el pintor y escultor Manuel Felguérez, quien lleva toda la mañana en entrevistas por un motivo muy especial: su inclusión en la colección Arte Objeto de TANE, empresa joyera que le encargó una escultura en plata. Se llama Mirada suspendida.
El arte “pertenece al ser humano, no al país en que se produce: es parte de la creación del ser humano; es decir, cuando un ser humano llega al arte, se enriquece. Llega como espectador o como sea, y cuando el arte forma parte de su vida lo acerca a la vida, a la humanidad, lo aleja de lo animal y lo lleva más al espíritu; mientras no tengas eso te enajenas y te vuelves animal, pero si te ríes, eres un poco más hombre; si lloras, eres un poco más hombre; si eres capaz de leer una novela y llenarte de sensaciones, ya eres un hombre más completo.
Como artista, ¿le preocupa la situación del país?, se le cuestiona. “Como artista y como no artista. Fuera lo que fuera me preocuparía. Todos los días van surgiendo problemas horribles, tengo la circunstancia de la edad (este año cumple 88 años); o sea, ya no tengo esperanza. Cuando uno es joven dice: ‘esto está muy mal, pero va a cambiar, voy a trabajar para que cambie’. Y se mete uno y organiza y quieres que todo mejore, y tienes esperanza. A mi edad ya lo horrible es que digo: ‘ya no tiene salida en mi tiempo-vida’. Está difícil”, responde.
Sin embargo, agrega, “por muy mal que esté el país, el arte siempre es reflejo de la sociedad. Hay dos características del arte: refleja su tiempo y su sociedad, es diacrónico y es dialéctico; entonces, en cualquier circunstancia sirve, e históricamente las grandes obras o los mejores creadores de arte han salido en crisis tremendas de la humanidad.
“Viene el horror de Hitler con el nazismo, la persecución, y en ese momento está la Bauhaus y salen artistas extraordinarios. En España está Franco y todo está horrible y surgen todo los pintores actuales españoles. Están los Borgia, que eran tremendos, y ahí está Miguel Ángel. Las crisis no afectan la creación del arte, al contrario, la provocan. Cuando no tienes otra esperanza te refugias en el arte, es un escape”.












