De Szyszlo dio charla en marco de exposición

"México * Agencias. ""La pintura es el encuentro visible de lo sagrado con la materia"", dijo el pintor peruano Fernando de Szyszlo a los jóvenes que acudieron a escucharlo al Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San Ildefonso, como parte de las actividades por la exposición ""Fernando de Szyszlo. Elogio a las sombras"", que actualmente se exhibe en ese recinto.

La definición se derivó de una de las tantas preguntas que le hizo la escritora cubana Nedda G. de Anhalt, el reconocido artista mexicano Francisco Castro Leñero y el humanista Rafael Vargas, quienes acompañaron al pintor en esta charla con uno de los pintores latinoamericanos más relevantes del siglo XX: Fernando de Szyszlo.

""Después de estar estudiando ingeniería me di cuenta de que mi dibujo era malo, que era muy duro y no tenía ninguna gracia, entonces me matriculé en un curso nocturno de pintura en la Universidad Católica, donde conocí a un profesor austriaco, un pintor postimpresionista ligeramente influido por los impresionistas alemanes, pero de una forma muy inocente.

""Él no me enseñó mucho de pintura, me enseñó muchísimo acerca de qué es ser pintor, y eso fue lo que más marcó mi estancia en la Universidad Católica. Ser artista no es una profesión, es una manera de vivir, eso fue muy claro para mí desde entonces. Mi más grande maestro ha sido Rembrandt y los pintores del Tenebrismo. En arte moderno la influencia más grande que tuve fue Picasso"", reveló De Szyszlo.

Rafael Vargas recordó que De Szyszlo tiene una larga relación con México, la cual comenzó a mediados de los años 40, gracias a su amistad con el poeta César Moro. También precisó que si bien De Szyszlo es conocido como uno de los grandes de la pintura, sus primeros pasos en las artes fue la composición de algunos cuentos y poemas, de manera que hubiera podido abrazar una carrera como escritor con mucho talento. Como ejemplo, señaló que el Fondo de Cultura Económica ha publicado ""Miradas furtivas"", una selección de los escritos que De Szyszlo ha hecho a lo largo de su vida.

""Lo importante es descubrir lo que uno está llamado a ser, y al intentar realizarlo uno encuentra significado a la vida. Es una búsqueda que no cesa nunca, no se jubila, eso termina con la vida. En julio yo cumpliré 86 años y sin embargo tengo el mismo desafío por tratar de hacer lo que quisiera y no he podido hacer: un buen cuadro"".

Fernando de Szyszlo fue alumno de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de Ingeniería en Perú, pero su sensibilidad artística lo llevó a la Escuela de Artes Plásticas de la Pontificia Universidad Católica del Perú, para luego llegar a Europa y nutrirse de las técnicas de pintores como Tiziano y Tintoretto. En sus creaciones, se encuentran presentes influencias del cubismo, el surrealismo y el arte abstracto. En su trayectoria, ha efectuado más de cien muestras individuales en museos y galerías de América Latina y el viejo continente.

Para De Szyszlo, pintar es una derrota, por ello siempre vuelve a intentarlo. Es tanta su obstinación que así realiza una serie de cuadros y suma sus derrotas. ""Hay tanta desigualdad entre lo que uno siente y aquello que la mano puede hacer... Es la carrera del galgo en busca de la liebre... Si la alcanza se termina el poema, y más conviene que éste no concluya"", compartió el artista.

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