“La danza requiere fidelidad, una pasión que nos permita volar, trabajo cotidiano y amor”, afirma la coreógrafa y bailarina Gladiola Orozco (1934) en el video Vencer y no ser vencida. “Esa soy. Esa he sido. Fiel, constante, enamorada de la tarea que escogí, que es la danza”, agrega la creadora a sus 90 años.
El video, realizado por la Coordinación Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), se proyectará al principio de las dos funciones que, con el propósito de celebrar las nueve décadas de vida de Orozco, se llevarán a cabo el 31 de mayo y el 1 de junio en la Sala Covarrubias del Centro Cultural Universitario.
“Escogí la danza como vida, como profesión, como arte. Estar en esta tarea es el gusto de ofrecer al público algo de calidad”, añade la maestra. “He hecho de todo. He sido ‘todóloga’. Si realmente uno ama la tarea que está haciendo, debemos hacer de todo y no tenerle miedo a nada, porque esa tarea de hacer todo nos permite evolucionar”.
Delgada, elegante, la fundadora, junto con Michel Descombey, del Ballet Teatro del Espacio menciona en la entrevista videograbada que “así ha sido mi camino, tratar de evolucionar, de corregir; tratar de dar un buen servicio, tanto en la escuela, en la formación, como un buen resultado en el foro”.
El Centro de Producción de Danza Contemporánea (Ceprodac), que cuenta este año con un elenco de 20 bailarines, decidió rendir homenaje a doña Gladiola con la interpretación de las coreografías “Diarios de Rita Berlín”, de María Brezzo, y “Signos... el cuerpo de la noche”, de Óscar Ruvalcaba.











