¿Un bar? ¿Una pasarela? ¿El museo más caro de la Ciudad de México?¿Qué es Zona Maco en su decimotercera edición? Según sus organizadores, es el evento que convierte la capital del país en “el mayor punto de reunión de los más importantes coleccionistas de arte contemporáneo, moderno y objetos de diseño, nacionales y extranjeros”. De acuerdo con algunos visitantes, es un espacio necesario para la escena cultural, para otros más, un sitio pretencioso y elitista.
Asentada ya como una de las ferias de arte contemporáneo más importantes de Latinoamérica, la ahora llamada Zona MACO, inició el día de ayer sus actividades que durarán hasta el próximo domingo 7 de abril. Su finalidad principal, como la de todo evento de este tipo, es atraer coleccionistas que adquieran alguna de las piezas de las más de 120 galerías y 27 estudio de todo el mundo. Pero también está abierta para el público que pueda y quiera pagar los 250 pesos de la entrada.
Así, nopales colgados, frases en luz neón, envases de refresco pintados de negro, espejos y otras superficies reflejantes (las favoritas para la selfie del recuerdo, casi tan concurridas como La Gioconda del Louvre), conviven en armonía con algunos Diego Rivera, Botero, Carrington, Haring, Tamayo, Indiana, Ernst, Hirst y Warhol.
Además de otros objetos de diseño, botellas de tequila, copas de champaña, helados, revistas, coleccionistas, niños y muchos lentes, barbas y leggins. Para Hilario Galguera, director de la galería que lleva su nombre, es muy simple: “el arte que se hace hoy”. Lo complejo es definir y redefinir el arte en general, que es donde él piensa que recaen los huecos de apreciación y denominación de qué sí es y qué no.
“Es toda aquella expresión del espíritu humano que provoca o que produce la pasión por el conocimiento, no solamente la pasión sino que crea el conocimiento, es aquello que nos revela las cosas esenciales y revela lo nuevo”, expresa.












