Mel B formó parte de la girl band más exitosa de los noventa, las Spice Girls. Sus hits sonaron en todo el mundo, rodaron una película, publicaron cuatro álbumes, vendieron alrededor de 145 millones de discos en todo el mundo, siendo el grupo femenino con mayores ventas en la historia. Sin embargo, parece que la exintegrante no supo administrar la fortuna, valorada en 43 millones de euros, y ahora carece de liquidez.
En pleno proceso de divorcio Mel B asegura que no puede hacer frente a las demandas económicas que exige su exmarido Stephen Belafonte, porque gran parte de su patrimonio fue dilapidado en gastos extravagantes. Así lo reveló el viernes pasado en sede judicial su abogada, Jacalyn Davis.
Los ostentosos caprichos de la cantante británica van desde comprar una isla privada en Virginia, que la ex-Spice Girl regaló a su expareja por su cumpleaños, hasta gastarse más de un millón de euros en una colección de coches de lujo.
La representante legal de la jueza de America’s Got Talent señaló que durante los 10 años que la pareja convivió nunca tuvieron el dinero suficiente para hacer frente a los impuestos que debían pagar y que, además, todo lo que Mel B había ganado cuando pertenecía a la banda de pop fue aportado al matrimonio.
La estrella británica acusó a su exesposo en marzo pasado de maltrato. Según informó TMZ, Melanie Brown obtuvo una orden de alejamiento de su expareja, a quien acusa de haberla golpeado, obligado a mantener tríos con otras mujeres y amenazado con hacer públicos vídeos sexuales para perjudicar su carrera.











