La cantante Demi Lovato estuvo muy cerca de echar por tierra su proceso de recuperación; es decir, su compromiso por una vida más saludable y marcada por la sobriedad, poco después de sufrir esa sobredosis que estuvo a punto de costarle la vida en 2018.
Como ha revelado en su última entrevista, la intérprete se derrumbó anímicamente al leer un artículo que se refería a ella como una “obesa mórbida”, duros apelativos que le provocaron unas ganas prácticamente irrefrenables de volver a consumir drogas y comer sin control.
“Creo que fue poco después de salir de rehabilitación en 2018. Leí un artículo por ahí que decía que tenía obesidad mórbida. Y eso es lo peor que puedes escribir sobre alguien que tiene un trastorno alimenticio. Fue horrible y quise dejarlo todo. Quería volver a consumir, quería abandonarlo todo. Fue un punto de inflexión que me devolvió a la crisis», ha asegurado la antigua estrella Disney en conversación con la revista Paper.
La afamada intérprete optó por seguir una estrategia mucho más efectiva a la hora de sortear los terribles efectos de la mala prensa, así como de los “trolls” de internet que no han dejado de hacerle la vida imposible desde sus años de la adolescencia: evadirse de esas influencias tan negativas e ignorar a aquellas mentes simples que tratan de perpetuar los cánones de belleza más conservadores, machistas e inflexibles.











