"México * Notimex. Este ano será recordado por las trágicas muertes del cantante Valentín Elizalde, en Reynosa, Tamaulipas, así como de Trigo Figueroa, hijo de Joan Sebastian, en Estados Unidos, lo que puso de luto a la música regional mexicana.
Rumores van y vienen, pero lo cierto es que no es la única vez que el espectáculo se ha vestido de negro, ante la muerte trágica de algún personaje conocido, como el fallecimiento de Adán Chalino en 2005, cuando se desbarrancó su camioneta en una carretera de Sinaloa.
Asimismo, la muerte de los integrantes del equipo de contrataciones de ""K-Paz de la Sierra"", o la del hijo de Ángel Medina, líder y vocalista de ""Patrulla 81"", ocurridas en el presente ano.
Sobre todo no serán olvidadas las imágenes de ese multitudinario y emotivo adiós que el pueblo de Guasave, Sinaloa, le dio a Valentín Elizalde, conocido como ""El Gallo de Oro"", mote que tomó de su padre, también cantante, ""El Gallo Elizalde"".
Su artero asesinato con más de diez impactos de bala, las imágenes morbosas de su autopsia difundidas por gente sin escrúpulos, y el dolor de sus seres queridos serán recordados por la familia grupera y por todos aquellos que gozaron con sus canciones cuando ya conquistaba la Ciudad de México.
El intérprete de ""Te quiero así"", ""Como me duele"" y ""Vete ya"", realizaba la promoción de su más reciente material discográfico, ""Vencedor"", del cual se desprende un videoclip que el ""Vale"" alcanzó a grabar y que de manera curiosa muestra una historia en la que aparece un fantasma.
A Valentín Elizalde después de su muerte le salieron muchos amigos en el ambiente artístico, personas que ocuparon espacios en la pantalla chica para hablar maravillas y llorar por su desaparición, cuando nunca se pararon en su sepelio o se les vio con él.
Lo que sí es cierto es que el talento de Valentín fue descubierto ahora que ya no está, porque su muerte ha elevado las ventas de sus discos, según informó la disquera Universal, situación que ha aprovechado de manera ventajosa la piratería.
Valentín Elizalde presentía su muerte; sin embargo, cualquier artista del ambiente grupero siempre la siente cerca cuando sale al escenario, por lo que conscientes de ello se encomiendan a un santo o a la máxima figura religiosa, Dios.
Los medios de comunicación tampoco olvidarán este ano, ya que en la lucha por el ""rating"" manejaron la muerte de Elizalde según sus intereses, desde enlaces en vivo durante el sepelio hasta la deleznable utilización de imágenes de la morgue o de archivo de las que muchos presumieron ser los autores horas o días antes de su muerte. Sin duda un ano trágico para el medio.
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