Es una ciudad-estado en el sudeste asiático. Fundada como una colonia comercial británica en 1819, desde su independencia, se ha convertido en uno de los países más prósperos del mundo y cuenta con el puerto más activo del mundo. Gracias a la combinación de los rascacielos y el metro de una ciudad moderna y próspera con una mezcla de influencias chinas, malayas e indias y un clima tropical, con buena comida, buenas tiendas y una animada vida nocturna, esta ciudad es una gran escala o punto de partida para la región.
Singapur tiene una reputación parcialmente merecida de tener una previsibilidad estéril que ha le ganado descripciones como la del escritor William Gibson: “Disneyland con pena de muerte” o “el único centro comercial del mundo con un asiento en las Naciones Unidas”. Sin embargo, la “Suiza de Asia” es para muchos un respiro de la pobreza, la suciedad, el caos y el crimen de la mayor parte del continente asiático, y si rascas debajo de la reluciente superficie y te sales de la ruta turística se encuentra mucho más de lo que se espera.
Historia
Los primeros registros de Singapur se remontan a los siglos II y III, donde se encontró una vaga referencia a su ubicación en los textos griegos y chinos, bajo el nombre de Sabana y Pu Luo Chung respectivamente.
Según la leyenda, el príncipe de Srivijaya, Sang Nila Utama, aterrizó en la isla y, al ver a una extraña criatura que él creyó ser un león, decidió fundar una nueva ciudad que llamó Singapura, el sánscrito para Ciudad de los Leones, c. 1299. Por desgracia, nunca ha habido leones cerca de Singapur (hasta que abrió el parque zoológico de Singapur) o en otro lugar en Malasia en tiempos históricos, por lo que la misteriosa bestia era probablemente un tigre o un jabalí.
En 1867, Singapur fue formalmente separada de la India Británica y se convirtió en una colonia directamente dirigida por la Corona. Concedida su independencia en 1955, Singapur se unió brevemente a la Federación de Malasia en 1963 cuando los británicos se fueron, pero fue expulsada debido a que la mayoría china de su población fue vista como una amenaza a la dominación Malaya. La isla se independizó el 9 de agosto de 1965, convirtiéndose así en el único país en obtener la independencia en contra de su propia voluntad en la historia del mundo moderno.












