En los años 70, un grupo promotor de Taiwán comenzó la construcción de un complejo vacacional en la isla china, entre las localidades de Damshui y Baishawan, conocido como San Zhi. Durante su construcción un tifón provocó graves pérdidas. Los promotores no pudieron hacer frente a este imprevisto y se declararon en bancarrota, abandonando el complejo, que nunca se llegó a poner en funcionamiento.
Tambien llamada Sanchih, es un distrito en la parte norte de la ciudad de Nuevo Taipéi, y cuenta con una majestuosa extención de 65,99 km2 . La construcción de este complejo que nunca fue inaugurado como tal empezó en 1978, y fue cesada después de una serie de fatales accidentes, pero sus extrañas formas y diseños estructurales y arquitectónicos la convirtieron en una curiosidad.
Muchas historias y explicaciones rondan en torno a los accidentes destinado a funcionarios militares estadounidenses y la clase alta exclusiva de Taipéi nunca fuese abierto. Además de las perdidas económicas, el proyecto no se continuó debido a la “mala suerte”. Los aledaños dicen que el haber partido en dos el dragón chino que estaba en la entrada para poder ensanchar su vía de acceso, fue la razón más poderosa. Tambien se dice que el lugar fue antes un cementerio para soldados holandeses. Las “Ruinas del Futuro” fueron estructuras criticadas aquitectónicamente, conocidas por las multiples fotografías y grabaciones del canal MTV y foros de arquitectura que discutieron mucho su diseño y visión.
¿Abandonada o habitada por otros seres?
Algunos aseguran que la ciudad está habitada por extraños seres, aunque en este caso no se trata de extraterrestres, sino de temibles fantasmas. Sobre el motivo por el que se abandonaron las obras hay varias versiones: algunos hablan de decenas de obreros muertos en las primeras semanas de trabajo; otros aseguran que fueron los propios obreros quienes huyeron del lugar ante la presencia de unas misteriosas criaturas.
Viendo las fotos lo que parece claro es que muchos taiwaneses perdieron la oportunidad de vivir en un barrio de la luna. Los amantes del misterio suelen encontrar en este tipo de lugares una verdadera mina de historias y leyendas que contar.
La más extendida acerca de este sitio está basada en un hecho objetivo, como la alta siniestralidad que tuvo la construcción de estos pequeños edificios. Esto ha consagrado el lugar como una especie de mausoleo en recuerdo de los trabajadores que perdieron la vida allí.
En base a una serie de creencias bastante extendidas en Asia, sería un gran agravio para el recuerdo de dichos trabajadores rehabilitar este espacio para su uso; y aunque algún promotor se atreviese a hacerlo, probablemente no contaría con muchos clientes, al menos nacionales, que rehuirían pasar sus vacaciones en este lugar, según ellos habitado por las almas de los que dejaron su vida para construirlo.












