Asentada en el semidesierto, dentro del Bolsón de Mapimí, esta pequeña ciudad ha pasado a la historia por sus fenómenos naturales impregnados de misterios y por sus constantes batallas, cuando no ha sido contra los indios o los bandoleros, ha sido contra la naturaleza.
Sus habitantes se caracterizan por ser fuertes, trabajadores, humildes y lo suficientemente sentimentales para conservar la fisonomía de su pueblo. Al caminar por sus calles, se ven los viejos edificios de cantera, el templo dedicado a Santiago Apóstol, el conjunto del Servicio Postal y otros inmuebles, testigos de los acontecimientos de la Independencia y la Revolución. Asimismo, en sus alrededores se descubre la fantasmal Mina de Ojuela que da fe de la abundancia minera de antaño de este poblado.
Si visitas este Pueblo Mágico podrás observar increíbles vistas desde el Puente de Ojuela, adentrarte en las Grutas del Rosario y descubrir la Reserva de la Biosfera del Bolsón de Mapimí. Esta sorprendente área natural fue de las primeras en ser reconocidas por la Unesco (en el programa Man and Biosphere) y alberga numerosas especies endémicas, algunas de ellas en peligro de extinción como la tortuga del bolsón, el halcón pálido y el venado bura. También, déjate maravillar por la enigmática Zona del Silencio, un lugar donde la naturaleza está rodeada de mitos y leyendas.












