Durante los meses junio y julio, así como los primeros días de agosto, en los bosques de Tlaxcala tiene lugar un impresionante fenómeno natural: miles de luciérnagas convierten la obscuridad nocturna en un espectáculo de luces. Cada año, estos coleópteros (que en realidad son escarabajos) visitan los municipios de Nanacamilpa y Españita para reproducirse gracias a que esta área de más de 200 hectáreas ofrece las condiciones ideales de humedad y alimentación para las larvas.












