Jorge Eduardo Ritter, excanciller de Panamá, aseguró en una entrevista, en el noticiario Radar de TVN Noticias, que después de las declaraciones de la ministra de Relaciones Exteriores, Erika Mouynes, en el sentido de que ya le había expresado al gobierno de México la posición de la cancillería panameña, “queda cancelada cualquier posibilidad que hubiera existido de que él (Pedro Salmerón) viniera como embajador”.
El analista político y miembro de la Academia Panameña de la Lengua fue invitado para comentar la designación del historiador Pedro Salmerón, que ha sido propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador, para ser el nuevo embajador de México en Panamá y que ha generado —desde el primer día— cuestionamientos por las acusaciones de acoso sexual por parte de varias mujeres que fueron sus estudiantes.
El excanciller y abogado señaló que cuando la ministra Erika Mouynes dijo: “Ya el gobierno de México tenía la posición de Panamá; yo entendí que era de que ‘preferiríamos que no fuera enviado a Panamá el señor Salmerón’”. Ritter afirmó que el procedimiento diplomático es que el gobierno que enviará a un diplomático, antes de nombrar a una persona, tiene que consultarlo con el gobierno donde va a ser acreditado. Es decir, en este caso, el gobierno de México, ya sea de una manera informal o formal y directa solicitando el beneplácito, “debe tener la aquiescencia del país donde va a estar”.
En la entrevista, en la que también estuvo como invitada la exdiputada y analista mexicana Martha Tagle, el excanciller señaló: “Es evidente que aquí hubo quizás una filtración o un error de protocolo, porque el presidente López Obrador anunció el nombramiento antes de que Panamá hubiera dado su consentimiento, y Panamá no ha dado el consentimiento y creo que no lo va a dar”.
Dijo Ritter que ese es un requisito indispensable para que Pedro Salmerón pueda ir como embajador a Panamá. Incluso, en el campo diplomático “basta con que el país no conteste la solicitud por 30 días y se entiende negado. Es muy poco frecuente que los países digan abiertamente ‘no, no pueden venir’, salvo que se consulte informalmente y se diga ‘mira, estoy pensando mandar esa persona’, y el gobierno, en este caso el de Panamá, dice también informalmente ‘mira, prefiero que no lo mandes’”.
El excanciller panameño reiteró que quizás por un error de procedimiento se filtró el nombramiento. “Yo no sé cuál de esos procedimientos ocurrió con el posible embajador de México, pero me parece que la declaración de la ministra de Relaciones Exteriores fue bastante clara”, subrayó.











