Bajo lo que será la nueva sede de la Academia Mexicana de la Lengua, en el barrio de Santa Catarina, cinco siglos atrás se celebraban las audiencias de una importante autoridad: el señor de Atenco Omac, dado que ahí se encontraba el tecpan de ese barrio del Coyoacán prehispánico, como lo han corroborado arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Para el arqueólogo Juan Cervantes Rosado, la exploración de esta compleja estructura es una oportunidad inigualable, porque si bien estos palacios de gobernanza eran un elemento común en varios de los territorios del Altiplano Central durante el Posclásico Tardío, e incluso poco tiempo después de la conquista española, pocos son los ejemplos que se han podido registrar mediante trabajo arqueológico.
De acuerdo con el INAH, en el tecpan o tecpan-calli se realizaban funciones administrativas, pero también era el lugar donde vivía el señor local con su familia y parientes más cercanos.
Los vestigios del antiguo palacio indígena de Atenco Omac suponen la quinta ocasión en que es posible excavar este tipo de estructura política-administrativa en la Cuenca de México, y en un área distinta a la región acolhua. Como explica Juan Cervantes, Coyoacán formó parte del territorio tepaneca controlado por Azcapotzalco, hasta que en 1428 fue incorporado al imperio mexica, cuando adquirió el rango de cabecera provincial.
La evidencia arqueológica se ha contrastado con la documental, concretamente con el Mapa de Uppsala, que se conserva en la biblioteca de dicha universidad sueca, y que aborda la cartografía de la Cuenca de México para mediados del siglo XVI.
Lo anterior —señala el especialista de la DSA— parece indicar que el tecpan de Atenco Omac continuó en funciones algunas décadas después de consumada la Conquista, aunque la excavación arqueológica y los materiales cerámicos asociados indican que el complejo arquitectónico comenzó a edificarse en los inicios de 1400.
“Hasta ahora se han excavado un total de mil 292 metros cuadrados, lo que constituye alrededor de 75 % del área total con vestigios arquitectónicos. Este conjunto cubre un área aproximada de mil 400 metros cuadrados y está compuesto principalmente por una serie de cuartos de dimensiones variables, conectados por pasillos y levantados sobre una plataforma con un promedio de dos metros de altura que parece seguir el contorno del derrame basáltico”, detalla el arqueólogo.
Desde que en diciembre de 2017 iniciaran los trabajos de salvamento arqueológico, apoyados también por las arqueólogas Rocío Segura, Nurith Vivas y Abigail Álvarez, ha sido posible confirmar que el tecpan del barrio de Atenco Omac tuvo una serie de ampliaciones en el periodo Azteca Tardío (1325-1521 d.C.).












