Al mexicano, y al habitante de Azcapotzalco en particular, le gusta leer, expresa Pablo Moctezuma Barragán, delegado de esa demarcación, cuya VIII Feria Internacional del Libro finalizó el domingo anterior con una asistencia de más de 14 mil personas, cifra que superó la del año pasado. “Una cosa es que no tengan para comprar libros, sin embargo al tener acceso les gusta mucho leer”, asegura el escritor.
Entre las novedades de la octava edición “hubo distribución gratuita como de 15 libros, también hicimos trueque de libros, entonces nadie salió de aquí sin un volumen”, dijo Moctezuma Barragán en entrevista con La Jornada.
A las personas les gusta el trabajo cultural, y por lo tanto, la música y la ópera, de las que hubo un muestrario amplio. Moctezuma Barragán anotó que “estamos todos los domingos en el Jardín Hidalgo presentando un grupo de tenores y sopranos, con lleno total. Las personas sí quieren actividades culturales de calidad. Es falso que a la gente que hay darle basura, y más en esta zona que es popular, de trabajadores, vemos que las personas están ávidas de cultura, entonces la Feria Internacional del Libro de Azcapotzalco sí llena una necesidad”.
Según el funcionario este año la feria fue más diversa, se enriqueció mucho. Hubo espacios para niños como la bebeteca, y para jóvenes en que permanentemente se realizaron actividades.
También hubo lugar para las manualidades. Todo esto atrajo a más familias, más niños, más jóvenes, y por ende aumentó la asistencia.
A lo largo de los 10 días que duró la feria se presentaron un centenar de autores. Hubo énfasis de los de la delegación, una de las líneas de las actividades, junto con la proyección internacional. Hubo invitados de España, El Salvador y Colombia.












