Descubren objetos en el Bosque de Chapultepec

El hallazgo ocurrió en la Segunda Sección del Bosque. Cortesía
El hallazgo ocurrió en la Segunda Sección del Bosque. Cortesía

Vestigios de un caserío de más de mil 500 años de antigüedad, cuyos elementos tienen semejanza con el estilo clásico teotihuacano, se hallaron en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec.

Estos hallazgos se descubrieron paralelo al trabajo que arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) llevan a cabo en un espacio de aproximadamente una hectárea perteneciente a la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec.

El área alojaba entierros, material cerámico y vestigios de antiguas estructuras habitacionales, ahora registradas y protegidas por el INAH, de acuerdo con un comunicado.

Inscritos dentro del Proyecto Bosque, Cerro y Castillo de Chapultepec, y coordinados por la arqueóloga Lourdes López Camacho, las labores de salvamento iniciaron a mediados de enero con el fin de supervisar áreas en las que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) introduciría nuevos sistemas de riego automatizado, y garantizar la debida investigación y protección de los objetos culturales que pudiesen encontrarse.

De acuerdo con la también investigadora, los múltiples recorridos en superficie realizados en las tres secciones del bosque desde 2009, cuando inició el proyecto, han permitido el registro de diversas zonas con alto potencial arqueológico en el parque urbano.

Si bien los trabajos en la Segunda Sección del bosque se realizan en tres frentes, dos de estos concentran la mayor cantidad de hallazgos. Se trata de un par de unidades donde los arqueólogos ubicaron cuadros y rectángulos unidos por muros colindantes, que habrían sido los cimientos de antiguas habitaciones.

Las dos fases de ocupación se infieren por aspectos como un doble muro localizado bajo uno de los rectángulos al noroeste del asentamiento y diversas sobreposiciones de muros.

Así como por materiales de cerámica, obsidiana, pizarra, mica, piedra y 11 entierros humanos (nueve de adultos y dos de neonatos) descubiertos por los arqueólogos Ivonne Cruz Sosa, Blanca Copto Gutiérrez, Valeria Aguirre Aldana, Oswaldo Murillo Soto y Natalia Vázquez Cerón, a quienes asisten 16 ayudantes.