Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron una ofrenda de alrededor de 30 sahumadores prehispánicos, cuyos mangos policromos rematan con elaboradas representaciones de cabezas de serpiente de fauces abiertas o xiuhcóatl, “la serpiente de fuego”.
Detalló que en los alrededores del primero se ubicó la mayor cantidad de vestigios prehispánicos; entierros con ofrendas, cimientos de lo que quizá fue un templo, y lo más sobresaliente, la ofrenda de sahumadores.
Los arqueólogos del Centro INAH Estado de México, Francisco Antonio Osorio Dávila y Héctor Pérez García, encargados de coordinar las labores de salvamento, informaron que dichos objetos, descubiertos a mediados de mayo, tuvieron un uso ritual y posteriormente fueron depositados a modo de ofrenda, en hilera y apilados en tres capas.
Sin embargo, explicaron que es imposible conocer si estuvieron asociados a algún elemento arquitectónico o escultórico específico; el hallazgo guarda semejanza con el registrado en 2009 al pie del Templo Mayor de Tenochtitlán.
El arqueólogo Francisco Osorio detalló que en el mismo espacio donde estuvo la ofrenda de sahumadores, la cual actualmente se encuentra cubierta de carpeta asfáltica, se han contabilizado 27 piezas completas, aunque aclaró que la cantidad podría llegar a 31, cuando se unan las que se encontraron fragmentadas.
Las representaciones de xiuhcóatl conservan coloridos tonos y un pastillaje fino alrededor de los ojos, aún más notorio en los colmillos y en la lengua bífida, las cazoletas de los sahumadores mantienen restos de la tierra que más adelante serán sometidos a análisis de flotación, para identificar algunos materiales que llegaron a verterse en ellos.












