Ocho nuevos sitios con pintura rupestre, cuya antigüedad se estima entre 600 y mil 200 años, fueron identificados en la sierra de Valdecañas, en el municipio de Fresnillo, Zacatecas.
El registro amplía el conocimiento sobre el patrimonio arqueológico de la entidad y aporta nuevos indicios para comprender las manifestaciones simbólicas de los grupos que habitaron esa región durante la época prehispánica.
Arqueólogos del Centro INAH Zacatecas localizaron los vestigios durante recorridos sistemáticos efectuados este año como parte del proyecto Imágenes en rocas: manifestaciones rupestres en el estado de Zacatecas, desarrollado mediante un convenio de colaboración con la empresa minera Fresnillo PLC.
Comunicado
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, consideró que el resultado confirma que el patrimonio arqueológico del país “sigue ofreciendo nuevas claves para comprender nuestra historia”.
Añadió que la investigación científica, la protección de este legado y la colaboración entre instituciones contribuyen a generar conocimiento, fortalecer su conservación y ampliar el acceso público.
Las evidencias quedaron distribuidas en un área aproximada de cinco kilómetros. Algunas corresponden a paneles de hasta 20 metros de longitud cubiertos por motivos pintados en paredes y techos de abrigos rocosos; otras se localizan sobre frentes de laderas, donde fueron registradas entre ocho y diez figuras.
El equipo también identificó una galería ritual ubicada en el cauce de un arroyo, relacionada con ceremonias de fertilidad y cacería.
Investigación
Las exploraciones se intensificaron después de que habitantes de la zona informaron sobre la existencia de manifestaciones gráfico-rupestres más allá de Cañada de Linares, donde el INAH llevó a cabo labores de prospección y conservación en 2024. Ese sitio resguarda más de mil 500 elementos pictográficos distribuidos en 17 paneles y ocho conjuntos aislados.
Con esos antecedentes, Paola Moulinie Córdova y Jorge Rafael Quiroz Martínez ampliaron este año la prospección mediante recorridos coordinados por Carlos Alberto Torreblanca Padilla, gracias a los cuales localizaron las nuevas evidencias.
Predominan los motivos geométricos: líneas rectas, zigzags, trazos entrecruzados y ondulados, además de series de puntos, triángulos y círculos. En menor proporción se observan representaciones esquemáticas de animales y, de manera excepcional, figuras humanas. El color rojo domina las composiciones, aplicado mediante delineado y tinta plana.
Ese mismo patrón está presente en los nueve sitios documentados hasta ahora, lo que apunta a una tradición pictórica desarrollada durante una prolongada ocupación prehispánica, explicó Torreblanca Padilla.
El arqueólogo señaló que el estudio del arte rupestre en Zacatecas apenas comienza. Desde 2021, el proyecto Imágenes en rocas recopila información procedente de archivos, bibliografía y fuentes históricas para delinear un panorama de estas expresiones e identificar posibles estilos regionales.
Hasta hace poco, en la sierra de Valdecañas únicamente se conocía Cañada de Linares, caracterizada por composiciones exclusivamente geométricas. A ese sitio se suma un segundo estilo documentado en El Capulín (El Dominguejo), donde se observan algunas representaciones de cabras y escasas figuras humanas. “En nuestra hipótesis tenemos, por lo menos, dos estilos: Valdecañas y Dominguejo, pero la investigación apenas inicia y hay mucho que estudiar para confirmarlo”, señaló Torreblanca Padilla.
Añadió que los trabajos recientes apuntan a una tradición rupestre desarrollada por grupos cuya filiación étnica aún se desconoce y que en las inmediaciones de Cañada de Linares existen asentamientos habitacionales de planta circular, aunque todavía no es posible establecer si estuvieron vinculados con los autores de las pinturas.












