Sara Regalado * CP. Después de la gran bulla, todo ha vuelto a la calma; la carne se cambió por los frijoles y el chipilín, y el tambor, el pito y la campana, por las matracas. Llegó el Miércoles de Ceniza y todos los coitecos que se burlaron de Dios y del mundo, ahora se arrepienten, están ensimismados y reflexionan mientras esperan ser redimidos.
Pero antes de llegar a este día, no se olvidaron de mantener en pie sus tradicionales danzas, como el baile de plaza en el que todos los personajes representativos del Carnaval Zoque Coiteco participan.
Los bailes de los enlistonados reúnen, por un lado, al David y a Mahoma, y en torno de ellos un sequito de soldados que representan al ejército del primero. Estos personajes van representado la lucha de David contra Goliat, en el que se cuenta que el pequeño David derrotó a un gigante insensible. Por otro lado, el tigre, los monitos y el cazador también van recorriendo las calles con sus bailes y representaciones; una lucha entre el hombre y la naturaleza.











