Agustín Argüello es de los alumnos de La Academia que sí lograron brillar y lleva cinco años protagonizando musicales con Ocesa Teatro, como El rey león y ahora Los miserables, le han colocado como uno de los talentos más fuertes del mundo teatral.
El joven argentino recuerda la primera crítica que recibió en el programa. “Me dijeron que me regresaran a la Condesa a atender mesas”, dice con una sonrisa.
Vestido como el personaje de Marius, el actor disfruta cada función de Los miserables, que el jueves por la noche celebró mil espectadores en cien funciones.
El joven considera que el encanto de La Academia radica en los mismos alumnos y eso hace la diferencia entre otros programas no sólo en México, sino en el mundo.
“Tienen que hacerlo mal, porque son alumnos, si no ya estarían vendiendo discos. Lo lindo es ver ese crecimiento. Ningún reality a nivel mundial ha consagrado a tantos artistas como en La Academia. A veces están muy dirigidos a las jueces, al conductor, y se buscan esas estrellas. Acá los alumnos son las estrellas”, agrega.
Además, confiesa que la fama que se logra en el programa es efímera, porque así como te conocen en el momento más alto del programa, luego se olvidan de ellos. “Ya depende de lo que haga cada uno de los alumnos”, señaló.
Considera que una de las cosas más difíciles es el encierro. “Valoras más lo que tienes afuera, es como volver a nacer. Pero hay algunos que vuelven a nacer muy flasheados por la fama, así que tienen que ser muy cuidadosos”, comenta.











