Dolores Montoya, una gran promotora del teatro

Dolores Montoya, una gran promotora del teatro

Si de algo podía vanagloriarse la dramaturga Dolores Montoya Galguera es de que todas sus funciones estaban siempre abarrotadas. Incluso, había gente que se quedaba con las ganas de adquirir boletos para las obras Bienvenido, conde Drácula y Don Juan Tenorio chiapaneco, que escribió y se dedicó a montar por más de 30 años.

Cuando la maestra y el grupo de actores del centro cultural Calmecac —ubicado cerca de la escuela Fray Matías de Córdova— daban a conocer la fecha de una nueva presentación, el público rápidamente acudía a adquirir sus entradas porque sabía que el día de la función sería muy difícil conseguirlas.

Antes de la llegada de la pandemia, en marzo del 2020, el grupo había anunciado el regreso de Bienvenido, conde Drácula, pero debido a la situación sanitaria y como medida de seguridad, decidieron aplazar las fechas hasta que todo volviera a la normalidad. Sin embargo, Dolores Montoya falleció el 2 de abril del 2022.

Referente del teatro chiapaneco

Dolores Montoya Galguera fue un personaje muy popular en la escena chiapaneca, ya que tuvo la fortuna de trabajar con grandes personalidades como el maestro Gustavo Acuña, Luis Alaminos y Rodolfo Álvarez, entre otros.

Llegó al mundo el 28 de abril de 1943, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Sus padres fueron Ramón Montoya Gallegos y Dolores Galguera Aguilar. En su infancia se divertía jugando al tenta, a la matatena, al arrancarrepollo y a las estatuas de marfil.

Estudio en la escuela Fray Matías de Córdova y atesoró por siempre el recuerdo de las profesoras Nena Pacheco, Guadalupe del Barco y María Maldonado. De joven le gustaba ir al Teatro Tallita, que se instalaba en el parque 5 de Mayo, lo que la llevó a inspirarse y a querer estar en un escenario.

La oportunidad llegó en 1966, cuando inicia su carrera como actriz en la obra La danza que sueña la tortuga, de Emilio Carballido, con el grupo Debutantes 15, dirigida por Gustavo Acuña. Dos años después, obtuvo el Premio de Revelación Juvenil por La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, con la que ganó una beca para estudiar teatro en el Instituto Nacional de Bellas Artes.

Cursó estudios en la Academia Oaxaqueña y en la Escuela de Bellas Artes de Oaxaca. Formó parte del teatro universitario en aquella entidad, y a su regreso se incorporó al grupo teatral del Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas (Icach), con el que participó en obras como Los invasores, La gruta, El espíritu burlón, El sueño de una noche de verano, El increíble señor Pennypacker, entre otras, todas dirigidas por el maestro Luis Alaminos.

Sus debut como dramaturga fue con Los valientes defensores de la naturaleza, que escribió en la ciudad de Oaxaca. A principios de 1985, escribió y dirigió La Caperucita Feroz, con el grupo de teatro infantil fundado por ella en el centro deportivo del Isstech. En este periodo realizó diversos montajes, muchos de esto de su autoría, incluyendo recitales, musicales, comedias y pastorelas.

El 26 de agosto de 1987 estrenó Bienvenido, conde Drácula, puesta en escena con la cual se ha ganado el cariño del público. A partir de ese momento, se dedicó a la dramaturgia, la producción y la dirección escénica.