Gracias a la conexión que tienen con la audiencia, algunos personajes animados secundarios han pasado a ser los protagonistas de las historias.
El ejemplo más reciente es Dory, el pez despistado que vimos por primera vez en 2003 en “Buscando a Nemo”, cinta ganadora del Óscar a mejor película animada en 2004, y que hoy, 13 años después de su aparición, protagoniza su propia película: “Buscando a Dory”, que ha recaudado 647 millones 465 mil 88 dólares, y que tiene el récord de ser, hasta hoy, la película animada que más ha acumulado en su primer fin de semana gracias a los 135 millones 60 mil 273 dólares que obtuvo.
“Creo que el éxito de Dory se debe a que ‘Buscando a Nemo’ fue muy popular y cuando salió a la venta el DVD se colocó como la película más vendida en ese formato. Ahora nos encontramos con esa ‘generación Nemo’ que creció con el personaje y con sus amigos. Mis hijos, por ejemplo, ahora andan en los 20 y ellos crecieron con esa historia. Así como ellos, hay otras personas que son un poco más grandes, que crecieron con Nemo y que ahora ya son padres. Eso es algo de lo cual podemos sacar ventaja, porque hay mucha gente que siente un cariño por filme; sin embargo, eso te hace sentir más responsabilidad como director.
“Es un poco parecido a lo que sucedió con Toy Story: la gente creció con primera película y esperó varios años ver las distintas entregas de la franquicia, porque se sentía cerca a la historia, porque se divirtió con ella y tiene buenos recuerdos”, comentó el realizador.












