Hace más de dos décadas, el actor Dwayne Johnson tenía ligeramente atemorizados a muchos de sus rivales en el popular mundo de la lucha libre con su poderío físico, su dureza y sus escasos escrúpulos a la hora de hacer espectaculares llaves en el cuadrilátero. Eso explica, entre otras cosas, que siga erigiéndose, todavía a día de hoy, como una de las figuras históricas y más exitosas de este deporte, y que nadie olvide que en esos tiempos era conocido como “La Roca” por razones obvias.
Sin embargo, y aunque hoy en día sigue exhibiendo su potencia y demás habilidades físicas en las películas de acción que protagoniza, hasta el punto de que se ha convertido en uno de los famosos más cotizados de este género, lo cierto es que Dwayne proyecta una imagen pública mucho más amable e incluso enternecedora que en tiempos pasados, a lo que ha contribuido claramente su cambio de profesión pero también su condición de padre de tres hijas: Simone, fruto de su matrimonio con Dany García, y las pequeñas Jasmine y Tia, cuya crianza comparte con su actual esposa Lauren Hashian.
“Como padre que soy, estoy muy atado a esa responsabilidad de tener que arreglar cosas. Y creo que la paternidad también me ha dado una mayor capacidad para ser más sensible y delicado, que son dos rasgos muy útiles para poder ayudar a solventar los problemas, no tanto para ellas sino junto a ellas”, ha reflexionado el antiguo luchador en conversación con la revista People, en la que también ha querido incidir en lo “bendecido” que se siente gracias a su adorada familia.
“La pandemia sacudió todo nuestro mundo y nuestra vida más cotidiana, pero haber podido pasar más tiempo con los míos en esta época tan difícil ha sido una bendición. También ha tenido sus retos: desde el punto de vista del matrimonio y las relaciones, me di cuenta de que tenía que ser muy cuidadoso con mis reacciones y respuestas emocionales, ya que en ese contexto los márgenes de la paciencia se contraen inevitablemente”, ha revelado.











